Horas después del episodio ocurrido en la laguna Descubrí, la Policía localizó a cinco menores en el centro. Algunos de ellos ya habían protagonizado hechos de vandalismo meses atrás, por los que sus padres recibieron sanciones económicas.

Luego de las imágenes captadas por la cámara de Monitoreo Municipal, efectivos de la Unidad Prevención Policía Local (UPPL) encontraron a los menores que fueron filmados trepándose y saltando sobre la tortuga ubicada a orillas de la laguna Descubrí. Algunos de ellos son los mismos que protagonizaron dos episodios de vandalismo registrados en la ciudad a principios de año.
En las imágenes se observa a un grupo de menores sobre la escultura plástica instalada en el EcoParque, saltando sobre la cabeza de la figura y utilizando su estructura como parte de un juego.
De acuerdo con la información a la que pudo acceder EL NORTE, algunos de los protagonistas del video ya habían sido identificados por los hechos ocurridos el 9 y el 11 de febrero. En aquella oportunidad, primero provocaron destrozos en las escalinatas del Anfiteatro de la Costanera y, dos días después, protagonizaron disturbios en el supermercado Carrefour de calle Mitre. Luego de el reciente episodio, la Comisaría Primera realizó las actuaciones de oficio correspondientes tras el hecho.
Los hechos
El primer episodio ocurrió durante la noche del lunes 9 de febrero. Una vecina registró a un grupo de aproximadamente cuatro menores mientras provocaban destrozos en las escalinatas del Anfiteatro de la Costanera.
En las imágenes de aquella ocasión se observaba cómo los menores rompían los asientos de madera del lugar. La situación motivó un aviso a la Policía para que interviniera en el lugar.
Dos días después, el 11 de febrero, los mismos menores volvieron a protagonizar un episodio, esta vez en el supermercado Carrefour ubicado en Mitre 264, en pleno centro de la ciudad.
En aquel entonces, los menores ingresaron al supermercado, corrieron por el interior y generaron disturbios. Los vigiladores los retiraron debido a que el establecimiento debía cerrar.
Luego de ser sacados del local, los chicos comenzaron a insultar, patearon la puerta e intentaron volver a ingresar. El personal de vigilancia sostuvo el acceso y les indicó que se retiraran, mientras les advertía que llamarían a la Policía. Finalmente, los menores se fueron corriendo y no fue necesaria la intervención policial.
Por los daños provocados durante aquellos episodios, los padres de los menores fueron multados y debieron afrontar las consecuencias por los destrozos ocasionados.

