El indicador de la Universidad de Palermo confirma el enfriamiento del mercado interno

NewsITe
El consumo privado volvió a dar señales de debilidad en la economía argentina. De acuerdo con el indicador elaborado por la Universidad de Palermo, en agosto se registró una merma de 0,6% interanual, lo que configuró la novena caída consecutiva frente al mismo mes del año previo. En la comparación contra julio, el retroceso fue aún más marcado: 1,2%, la segunda baja mensual al hilo.
Con estos datos, el consumo acumula entre enero y agosto una contracción de 1,4%, reflejando el impacto de la inflación persistente, la pérdida de poder adquisitivo de los salarios y un contexto de menor dinamismo en la actividad económica. El relevamiento, procesado para Noticias Argentinas, permite desagregar el comportamiento de distintos rubros del gasto de los hogares.
Los productos de consumo masivo –como alimentos, bebidas, artículos de limpieza y de higiene personal– mostraron una baja de 4,9% interanual en agosto. En los primeros ocho meses del año, la caída acumulada en este segmento clave del mercado interno fue de 3,2%, lo que evidencia que las familias recortan principalmente en bienes de uso cotidiano.
El panorama es aún más complejo en los servicios recreativos y el turismo, dos actividades sensibles al humor social y al ingreso disponible. Según el informe, este rubro se contrajo 5,7% frente a agosto del año pasado y acumula una fuerte baja de 14% desde enero, lo que da cuenta de la postergación de viajes, salidas y actividades de esparcimiento.
Bienes durables y semidurables: matices dentro de la misma tendencia
En contraste con la debilidad del consumo masivo, el informe marca un leve crecimiento en el consumo de bienes durables en la comparación interanual de agosto, con una mejora de 1%. Sin embargo, en el balance de los primeros ocho meses del año este segmento todavía muestra una caída de 1,4%, por lo que el repunte aparece como frágil.
Dentro de los durables se destaca el dinamismo del mercado de motos. Los patentamientos vienen creciendo desde diciembre a tasas de dos dígitos interanuales y, en agosto, registraron un salto de 34,7% respecto del mismo mes del año anterior. En el acumulado anual, las ventas de motos exhiben una suba de 42,1%, un dato que contrasta con la moderación observada en otros bienes de mayor valor, como los autos.
Los bienes semidurables –como indumentaria, calzado y algunos artículos para el hogar– mostraron en agosto un incremento de 3,3% interanual. No obstante, al considerar el período enero-agosto, también presentan una caída de 1,4%, lo que sugiere un comportamiento volátil, atado a promociones, liquidaciones y a la estacionalidad del consumo.
Crédito en baja y recaudación debilitada
El contexto de menor consumo se ve reflejado también en otras variables de la economía. La recaudación impositiva registró en agosto una caída real de 3,1% luego del avance observado en julio, un dato que se vincula de manera directa con la menor facturación de empresas y comercios.
En la misma línea, los préstamos vinculados al consumo mostraron retrocesos en términos reales y profundizaron sus bajas. Las compras con tarjeta de crédito se contrajeron 11,3% interanual en agosto, un indicador de que los hogares encuentran más dificultades para financiar sus gastos corrientes. Los préstamos personales, por su parte, cayeron 7,5% frente al mismo mes del año pasado.
Los especialistas advierten que, de sostenerse esta dinámica, el debilitamiento del consumo privado –uno de los principales motores del Producto Bruto Interno– podría seguir condicionando la recuperación económica. El desempeño de los ingresos reales, la inflación y la disponibilidad de crédito serán variables clave para determinar si en los próximos meses puede empezar a revertirse la tendencia negativa registrada hasta ahora.
El informe de la Universidad de Palermo advierte que el consumo masivo y los servicios recreativos siguen siendo los rubros más golpeados, mientras que el mercado de motos aparece como una de las pocas excepciones con crecimiento sostenido.
En este marco, analistas del sector privado subrayan la importancia de políticas orientadas a recomponer el poder de compra de los salarios y recuperar el crédito al consumo, a fin de reactivar gradualmente el mercado interno y sostener la actividad.

