Victoria Cantero, de 25 años, fue evaluada por especialistas del Hospital Perrando, quienes detectaron síntomas compatibles con ansiedad y un cuadro de angustia. La joven permanece detenida con prisión preventiva e imputada por el homicidio agravado por el vínculo de Julián Álvarez Guardia.

La Justicia ordenó que Victoria Cantero, la joven de 25 años acusada de asesinar a su novio Julián Álvarez Guardia en Chaco, reciba tratamiento psicológico y farmacológico. La medida se tomó después de una evaluación realizada por profesionales del área de Salud Mental del Hospital Julio C. Perrando, según informó TN.
La intervención se produjo luego de que la defensa presentara un hábeas corpus por la preocupación en torno al estado emocional de Cantero durante su detención. El informe clínico señaló que la joven tiene antecedentes de tratamiento en salud mental desde los 18 años, cuando había comenzado terapia psicológica y recibido medicación.
Durante la evaluación realizada este viernes, los especialistas determinaron que se encontraba vigil, tranquila y orientada, sin signos de alteraciones sensoperceptivas ni delirantes. Sin embargo, indicaron que se mostró angustiada y con llanto durante la entrevista, además de presentar síntomas compatibles con ansiedad.
Entre las manifestaciones registradas aparecen sensación de falta de aire, temblores, cefalea intensa, insomnio y disminución del apetito, junto con episodios de vómitos. Ante ese cuadro, los profesionales indicaron un tratamiento farmacológico con clonazepam y el inicio de una terapia psicoterapéutica, además de fijar un nuevo control para el 18 de septiembre.
La causa por el crimen de Julián Álvarez Guardia
Cantero permanece detenida con prisión preventiva en la Comisaría Undécima del barrio Provincias Unidas y está imputada por homicidio agravado por el vínculo. El crimen de Álvarez Guardia ocurrió el 2 de agosto en una vivienda del barrio 120 Viviendas CGT, en Chaco.
La investigación tiene a la joven como única imputada por el asesinato. Cantero y Álvarez Guardia habían mantenido una relación durante aproximadamente dos años y medio, mientras que la defensa busca demostrar que ella era víctima de violencia de género e incorporar elementos para reconstruir lo sucedido durante la madrugada del crimen.
La joven deberá afrontar además una audiencia ante la Cámara de Apelaciones en lo Criminal y Correccional prevista para octubre. En caso de ser declarada culpable en un juicio por jurados por el delito que actualmente se le atribuye, podría recibir una condena a prisión perpetua.


