La Embajada china en Argentina salió al cruce de Washington

NewsITe
La Embajada de la República Popular China en Argentina emitió una dura respuesta a recientes declaraciones de un funcionario de Estados Unidos, al que acusó de agitar supuestas “amenazas disfrazadas de competencia” para justificar sus propios intereses estratégicos. El pronunciamiento, difundido por el portavoz de la representación diplomática, advirtió sobre el uso político de argumentos vinculados a la seguridad y la competencia económica.
Según pudo reconstruir este medio a partir del comunicado oficial, la sede diplomática china en Buenos Aires sostuvo que las advertencias formuladas por Washington buscan instalar la idea de un riesgo global, cuando en realidad responderían a objetivos particulares de Estados Unidos en el escenario internacional. En esa línea, el texto llamó a los países a mantener “alerta” frente a narrativas que presentan intereses sectoriales como si fueran preocupaciones compartidas por toda la comunidad internacional.
Para reforzar su posición, la Embajada recordó antecedentes en los que, a su entender, se apeló a argumentos de seguridad para avalar decisiones políticas y económicas controvertidas. Entre ellos mencionó el recordado caso de la “bolsa de detergente”, exhibida como presunta prueba de la existencia de armas de destrucción masiva, episodio que años más tarde fue ampliamente puesto en duda a nivel global.
Antecedentes y críticas a la narrativa de seguridad
El pronunciamiento también hizo referencia al caso de la empresa francesa Alstom, que –según la interpretación china– fue empujada a venderse a un precio desventajoso bajo la acusación de representar una “amenaza para el orden económico y jurídico” de un determinado país. Para Beijing, episodios de este tipo ilustran cómo el discurso sobre la seguridad puede derivar en presiones sobre compañías extranjeras y en distorsiones de la competencia internacional.
Otro punto destacado fue la mención al escándalo de vigilancia conocido como “PRISM”, programa de espionaje revelado hace más de una década y que generó fuertes cuestionamientos al rol de Estados Unidos en materia de ciberseguridad y privacidad de datos. La Embajada utilizó ese antecedente para cuestionar a quienes hoy se presentan como garantes de la seguridad digital mientras, según sostuvo, acumulan antecedentes de vigilancia global.
- Recordatorio del caso de la “bolsa de detergente” y las armas de destrucción masiva.
- Mención a la operación sobre la empresa francesa Alstom.
- Referencia al programa de vigilancia PRISM y a la ciberseguridad.
“Las aparentes amenazas de las que se habla ahora son pura invención”, afirmó el portavoz de la Embajada china, al advertir que ciertos actores internacionales tienden a presentar sus intereses particulares como “amenazas comunes”.
Hacia el final del comunicado, la representación diplomática en Buenos Aires alertó sobre las llamadas “advertencias bienintencionadas”, a las que atribuyó la función de encubrir agendas ocultas detrás de un discurso de protección global. En ese marco, Beijing reiteró su rechazo a lo que considera mecanismos de presión y subrayó la necesidad de que cada país evalúe con cautela este tipo de mensajes en el marco de sus propias prioridades económicas, tecnológicas y de seguridad.
La fuerte respuesta se inscribe en un contexto de creciente tensión entre China y Estados Unidos por temas comerciales, tecnológicos y geopolíticos, donde América Latina y, en particular, la Argentina aparecen como terreno de disputa de influencia y alianzas estratégicas.

