Luego de que el Colegio de Abogados de San Nicolás comunicara que Diego Urquiaga no cuenta con matricula habilitante se conoció que registra al menos cinco denuncias. Es nicoleño, cumple condena a prisión perpetua en régimen semiabierto, fue sentenciado en 2008 por el crimen de Mauricio Ponce de León y en prisión se recibió de abogado. Había sido señalado por ofrecer servicios jurídicos que cobró y nunca realizó

De la redacción de EL NORTE
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Diego Antonio Urquiaga es nicoleño y cumple condena a prisión perpetua en el Penal N° 11 de Baradero en régimen semiabierto. La sentencia que lo declaró culpable fue dictada en 2008 por el homicidio de su amigo Mauricio “Perico” Ponce de León, ocurrido en la localidad bonaerense de Chacabuco tres años antes. Durante su encierro estudió y se recibió de abogado. Días atrás su nombre volvió a tomar estado público tras haber sido señalado en redes por ofrecer servicios jurídicos que cobró y nunca realizó.
Trascendió entonces que habría docentes que afirman haber contratado sus servicios, y que habrían sufrido perjuicios económicos derivados de esa contratación. En las últimas horas se conoció que existen cinco denuncias en su contra, dos presentadas en la Comisaría Primera de San Nicolás y tres en Ramallo. Serían por defraudación económica y por perseguir e intentar “chocar” con su auto de alta gama a dos clientas que fueron a reclamarle a su domicilio por los incumplimientos.
Las denunciantes refieren que muchas veces sus consultas eran atendidas por quien decía ser su secretaria, pero que en realidad era su pareja, una mujer que también cuenta con antecedentes penales (había cumplido pena como partícipe del homicidio en ocasión de robo de un jubilado en San Andrés de Giles).
Conforme a las denuncias el hombre en cuestión se presentó como abogado matriculado en San Nicolás y en Capital Federal (pero luego comprobaron que esa matricula no figuraba en ninguno de los listados) y les cobró para realizar distintas gestiones judiciales que nunca llevó a cabo.
En consecuencia, el Colegio de Abogados de San Nicolás emitió el pasado martes un comunicado en redes sociales mediante el cual informó a la comunidad que ese hombre que podría estar ejerciendo la representación legal de personas «no posee ni ha poseído matrícula profesional en este Colegio». Además, la entidad instaba a posibles damnificados a denunciar el hecho.
Si bien ese comunicado no daba cuenta de la identidad de la persona en cuestión, fuentes consultadas por este diario indicaron que se trataba de Diego Urquiaga quien actualmente continúa bajo el régimen de ejecución de pena.
La condena anterior
Diego Antonio Urquiaga fue condenado a cadena perpetua por el homicidio de quien era su amigo. Se encuentra cumpliendo una pena de prisión perpetua en la Unidad N°11 de Baradero que cuenta con régimen semiabierto. Durante sus salidas reside en San Nicolás en zona centro. Dentro del penal Urquiaga, quien actualmente tiene alrededor de 45 años, estudió y se recibió primero de bachiller y luego de abogado.
En julio de 2008 fue declarado culpable por el crimen de Mauricio “Perico” Ponce de León, un muchacho de 19 años, con discapacidad motriz que en febrero de 2005 fue asesinado de 33 puñaladas, estrangulado y atropellado con su propio auto, en la ciudad bonaerense de Chascomús.
Según el Tribunal Oral en lo Criminal N° 2 de Dolores (integrado por los jueces Jorge Tamagno, Analía Graciela Avalos y María Ester Zabala) Urquiaga tuvo inicialmente junto a otras personas la intención de matar a Mauricio y luego cobrar un rescate en el marco de un falso secuestro. Por eso, fue condenado como coautor del delito de “homicidio agravado por ensañamiento”.
El abogado de la familia de la víctima argumentó que el rescate que pretendían cobrar los asesinos podía surgir del millón y medio de pesos que Mauricio había cobrado tiempo antes como indemnización por un accidente ferroviario en el que perdió una pierna y parte de la otra.
Durante el juicio, Urquiaga quedó comprometido con las declaraciones de dos presos que estuvieron alojados con él en una comisaría cuando lo detuvieron y que aseguraron que el joven les admitió haber cometido el crimen. Otro elemento contundente fue el hallazgo en su casa del celular de la víctima sin la batería, que había sido encontrada a metros del cadáver.
El crimen debatido en el juicio ocurrió el 26 de febrero de 2005, cuando la víctima fue a comprar un autoestéreo para su Peugeot 206 que le había ofrecido Urquiaga. Horas después, el joven fue hallado asesinado en el paraje La Liberata”, a tres kilómetros de la localidad de Chascomús.
Si bien en ese juicio hubo un solo acusado, en el expediente hay otros tres jóvenes (que habían sido mencionados por el acusado) y que en 2005 estuvieron detenidos por el caso, pero que posteriormente fueron excarcelados. Se trata de Matías Bustingorry, Pablo Brandoni y Néstor Torrado, todos amigos de la víctima y del victimario.
Los medios por entonces señalaban que los Urquiaga no eran de Chascomús, sino que llegaron a la ciudad diez años antes del hecho desde San Nicolás, que Diego había sido musicalizador de fiestas de adolescentes y que ponía sonido en los entretiempos de los partidos locales de básquet. Señalaron además que compraba y vendía artículos electrónicos. La emboscada fue ofrecerle a Mauricio Ponce de León un DVD para su auto nuevo.

