Williams revive en Madrid la polémica decoración de 1981

El regreso de una estética cargada de historia a la Fórmula 1

El equipo Williams y la histórica decoración de 1981 en la Fórmula 1

NewsITe

La Fórmula 1 se prepara para un fin de semana con fuerte carga histórica. En el Gran Premio de España 2026, que se correrá del 11 al 13 de septiembre en el circuito Madring, Williams saldrá a pista con una decoración especial que remite a su recordado FW07C de 1981, el auto con el que visitó por última vez Madrid.

La escudería británica, hoy gestionada por el fondo estadounidense Dorilton Capital, decidió apelar a la nostalgia y a la memoria de los fanáticos con una livery que marcó una era: el auto blanco con franjas verdes y azules en la zona trasera, diseño que este fin de semana vestirán los monoplazas de Alexander Albon y Carlos Sainz.

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Detrás de esa decoración se esconde una trama compleja, ligada a la geopolítica y al desembarco de capitales saudíes en Gran Bretaña a fines de la década del ‘70. En aquellos años, los petrodólares de empresas de Arabia Saudita sostenían buena parte del proyecto deportivo de Frank Williams. Uno de los patrocinadores más resonantes fue Saudi Binladin Group, la constructora vinculada a Mohammed bin Laden, padre de Osama bin Laden, responsable de importantes obras de infraestructura vial en el reino saudí.

Ese apoyo económico resultó decisivo para que Williams construyera los cimientos de su hegemonía en la categoría. Entre 1979 y 1997, la estructura con sede en Grove conquistó ocho títulos de Constructores y se consolidó como una de las potencias de la F1. El FW07 y sus evoluciones fueron el símbolo de ese salto de calidad.

Los números de un patrocinio clave

Registros de la época dan cuenta de la magnitud de aquellos acuerdos. Un archivo de la revista El Gráfico del 11 de septiembre de 1979 detalla que Saudia Airlines aportó unos 835.000 dólares, Albilad 300.000, Dallah 200.000 y TAG 400.000. Dentro de ese entramado, se estima que la familia Bin Laden pudo haber contribuido con una cifra de entre 50.000 y 100.000 dólares, aunque el monto exacto nunca fue confirmado.

Para una escudería independiente como Williams, esos recursos marcaron la diferencia en desarrollo técnico, contratación de personal especializado y modernización de la estructura, en un momento en que la Fórmula 1 empezaba a profesionalizarse a gran velocidad.

Jones, Reutemann y la era dorada de Williams

En el plano deportivo, aquellos años también fueron brillantes. En 1979, el australiano Alan Jones consiguió su primera victoria con Williams, adelantando lo que vendría. Al año siguiente, en 1980, se coronó campeón mundial y consolidó a la escudería entre los grandes.

En paralelo, la historia argentina se entrelazó con la del equipo británico. Carlos Reutemann, “Lole”, se sumó a Williams y estuvo muy cerca de consagrarse campeón en 1981. Finalmente terminó como subcampeón, en una temporada marcada por tensiones internas, decisiones estratégicas polémicas y un cierre de campeonato que aún se discute entre los especialistas.

  • Rendimiento deportivo sobresaliente de Williams entre 1979 y 1981.
  • Fuerte influencia del capital saudí en el desarrollo del equipo.
  • Protagonismo de Alan Jones y Carlos Reutemann en la era dorada.

El regreso de la decoración de 1981 en el Gran Premio de España 2026 no solo apela a la nostalgia: también invita a revisar el impacto que tuvieron los grandes patrocinadores de Medio Oriente en la construcción de la moderna Fórmula 1.

Con el Madring como escenario y Albon y Sainz vistiendo los colores históricos, Williams buscará combinar memoria y presente. El homenaje al FW07C reabre debates sobre el rol del dinero en el alto rendimiento y, al mismo tiempo, rescata una página clave de la historia del equipo y del automovilismo mundial.

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