SIN ACUERDO POR LOS PLANES, PREPARAN UNA “MARCHA FEDERAL”

“Va a ser una semana de protesta permanente en todo el país”, advirtió Eduardo Belliboni, referente del Polo Obrero. También confirmó que el reclamo se iniciaría antes del Día del Trabajador.

Las protestas de organizaciones sociales no alineadas con el Gobierno se volvieron en un evento semanal en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires. Ahora, los movimientos de izquierda nucleados en la Unidad Piquetera amenazan con realizar antes de fin de mes una “marcha federal” si no hay respuesta al reclamo por el aumento en los cupos de los planes sociales. “Va a ser una semana de protesta permanente en todo el país”, dijo Eduardo Belliboni, referente del Polo Obrero.



En los últimos días hubo cierto acercamiento entre las organizaciones piqueteras y el Ministerio de Desarrollo Social nacional que comanda Juan Zabaleta, uno de los hombres leales al presidente Alberto Fernández.

Por ahora, no hay previstas movilizaciones fuertes de la Unidad Piquetera para los próximos días en la Capital Federal. El Gobierno oficializó el aumento de la Tarjeta Alimentar y en la cartera social continuarán las reuniones para aceitar la llegada de mercadería a los comedores populares, uno de los reclamos de las organizaciones.

Sin embargo, el otro gran reclamo, el aumento en los cupos de los planes sociales, sobre todo laborales, continúa abierto. “No hay respuesta. El Gobierno tiene cerrado completamente los planes. No se abre ni uno solo, aunque saben que hay miles de personas en condiciones de recibirlo”, afirmó Belliboni.

Las organizaciones de la Unidad Piquetera ya tienen previsto movilizarse a Plaza de Mayo el próximo domingo 1° de mayo por el Día del Trabajador. Esa fecha, señalan, es inamovible. Ahora, analizan su calendario para realizar una “marcha federal”.



“En principio sería dentro de los próximos 10 días, antes del 1° de mayo. Vamos a armar caravanas en distintos puntos del país: el sur, la Patagonia, Cuyo, el norte. Y vamos a ir marchando durante una semana hasta encontrarnos en Buenos Aires. Va a ser una semana de protesta permanente”, anticipó Belliboni y confirmó: “A menos que haya respuesta sobre los planes, que ya vemos que no va a haber”.

El lunes pasado, el ministro de Economía, Martín Guzmán, mencionó que el Gobierno analiza “crear un mecanismo para redistribuir la renta inesperada que no es producto de una inversión adicional hacia los sectores que más desprotegidos han quedado”, un anticipo que despertó las alertas en el campo, ante el peligro de una suba de retenciones o la creación de un nuevo impuesto.

En el Ejecutivo dejaron trascender, con pocos detalles, que se trataría de un proyecto de ley para gravar a sectores que se vieron supuestamente beneficiados por los aumentos de los precios internacionales de commodities por la guerra en Ucrania. Lo recaudado se destinaría a asistir a los trabajadores del sector informal.



“Es una discusión trucha. Porque la van a mandar al Congreso y ya saben que no va a ser aprobada, porque quieren cubrir la asistencia con un nuevo impuesto. Es una puesta en escena más”, contesta Belliboni, sobre la posibilidad de que un anuncio así calme el conflicto social en las calles.

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