Polémica en Chubut por la desaparición de drogas controladas

NewsITe
La Justicia de Chubut investiga desde hace casi un año la desaparición de más de 200 ampollas de fentanilo y propofol del área de Terapia Intensiva del Hospital Subzonal Santa Teresita de Rawson. Se trata de medicamentos de uso crítico y estrictamente controlados, cuya falta encendió alarmas por una posible derivación al circuito ilegal.
La denuncia fue presentada en noviembre de 2025 por personal médico del centro de salud, al detectar el faltante de 233 ampollas de ambas drogas. Desde entonces, el expediente atravesó una serie de idas y vueltas judiciales que demoraron el avance de la pesquisa y dejaron, hasta el momento, más preguntas que respuestas.
En una primera etapa intervino la Fiscalía de Rawson, que calificó el hecho como un faltante significativo de medicación controlada y no descartó que las sustancias pudieran haber salido del hospital por fuera de los canales legales. No obstante, los pasos iniciales quedaron prácticamente en suspenso cuando la jueza provincial Karina Breckle se declaró incompetente y derivó las actuaciones al fuero federal.
Cruce de competencias y causa sin imputados
El traspaso al fuero federal fue objetado por el fiscal federal Fernando Gélvez, quien consideró prematuro el envío del expediente al señalar que no se habían realizado diligencias básicas de investigación ni se contaba todavía con una calificación legal clara de los hechos. Ese planteo abrió una puja de competencias que terminó demorando la causa.
Finalmente, el juez federal Gustavo Lleral resolvió devolver el expediente a la Justicia provincial, que volvió a quedar a cargo de la investigación. Sin embargo, el tiempo transcurrido y los cambios de jurisdicción complicaron la reconstrucción de lo ocurrido dentro del hospital.
Protocolo de control y dudas sin despejar
Hasta el momento, no se determinó con precisión en qué período desaparecieron las ampollas, quiénes tenían acceso al depósito o a los stocks de Terapia Intensiva, ni cuál pudo haber sido el destino final de los fármacos faltantes. Tampoco hay personas imputadas ni sospechosos formales, lo que refuerza la sensación de estancamiento en la causa.
El secretario de Salud de Chubut, Sergio Wisky, afirmó en declaraciones a Canal 12 que toda la documentación requerida se encuentra a disposición de la Justicia. También recordó que en la provincia rige un protocolo específico para el manejo de drogas derivadas de la morfina y otros opiáceos, que contempla el registro de cada paciente al que se le suministran y el control de las existencias en los servicios hospitalarios.
- Desaparecieron 233 ampollas de fentanilo y propofol del Hospital de Rawson.
- El expediente pasó por la Justicia provincial y federal antes de volver a Chubut.
- Aún no hay imputados ni una hipótesis firme sobre el destino de las drogas.
- La Provincia asegura que hay protocolos y documentación disponible para la pesquisa.
“Todos los documentos que se requirieron están a disponibilidad de la Justicia”, sostuvo el secretario de Salud chubutense, Sergio Wisky, al referirse a la investigación.
Mientras la causa permanece abierta y sin avances contundentes, el faltante de fentanilo y propofol en el hospital de la capital chubutense reaviva el debate sobre los controles internos en el sistema de salud y la necesidad de acelerar las investigaciones cuando se trata de medicamentos de alto impacto sanitario y potencial desvío al mercado ilegal.

