Dos ladrones ingresaron durante la madrugada al Museo Renoir, ubicado en la Riviera francesa, y sustrajeron cuatro obras. La rápida llegada de la Policía los obligó a escapar y abandonar dos pinturas en los jardines. El valor del conjunto fue estimado en unos 10 millones de dólares.

Dos ladrones protagonizaron este martes un millonario robo en el Museo Renoir de Cagnes-sur-Mer, en el sureste de Francia. Los delincuentes ingresaron durante la madrugada y se apoderaron de cuatro pinturas, aunque durante la fuga abandonaron dos de ellas y lograron escapar con las restantes.
El asalto ocurrió poco antes de las 6 de la mañana, cuando el museo todavía se encontraba cerrado. Según explicó el alcalde de Cagnes-sur-Mer, Bryan Masson, los autores estaban bien equipados y aparentemente conocían el lugar.
Los delincuentes accedieron al predio a través de los jardines luego de cortar una valla con una herramienta eléctrica. Una vez dentro del edificio, desprendieron las pinturas de los sistemas que las mantenían aseguradas.
La Policía llegó cinco minutos después
La alarma del museo se activó a las 5:48 y apenas cinco minutos más tarde llegó la Policía Municipal. La rápida respuesta obligó a los ladrones a abandonar el lugar precipitadamente.
Durante la fuga dejaron dos de las cuatro obras en los jardines del museo. Las autoridades confirmaron posteriormente que las otras dos pinturas permanecen desaparecidas: “Retrato de Madame Colonna Romano” y “Joven en el pozo”.
Ambas obras pertenecen a Pierre-Auguste Renoir y estaban prestadas por el Museo de Orsay de París.
Aunque el valor de las piezas que continúan desaparecidas no fue establecido oficialmente, fuentes municipales estimaron inicialmente en alrededor de nueve millones de euros, unos diez millones de dólares, el valor de las obras involucradas en el robo.
La Policía francesa desplegó un operativo para localizar a los responsables, mientras la investigación quedó en manos de la unidad especializada en delincuencia organizada.
El museo funciona en la última casa de Renoir
El Museo Renoir se encuentra en Les Collettes, la propiedad en la que Pierre-Auguste Renoir pasó los últimos años de su vida antes de morir en 1919. Está ubicado en Cagnes-sur-Mer, una localidad de la Costa Azul situada entre Niza y Cannes.
La propiedad fue adquirida por la ciudad en 1960 y posteriormente convertida en museo. Además de pinturas originales del reconocido artista impresionista, conserva alrededor de 40 esculturas, muebles, fotografías, documentos y distintos objetos personales.
Tras el robo, el establecimiento permaneció cerrado mientras los investigadores realizaban pericias y buscaban rastros que permitan identificar a los delincuentes.
El alcalde reclamó además un refuerzo de la seguridad en los museos franceses y advirtió sobre el crecimiento de organizaciones dedicadas al robo de obras de arte.
El episodio se produjo menos de un año después del millonario robo de joyas ocurrido en el Museo del Louvre de París, otro caso que puso bajo discusión los sistemas de seguridad utilizados para proteger el patrimonio cultural francés.

