El Ministerio de Trabajo bonaerense dictó la conciliación obligatoria por 15 días hábiles ante el conflicto que atraviesa la empresa avícola. La medida alcanza a empleados de las plantas de Capitán Sarmiento, Pilar y Esteban Echeverría y obliga a retrotraer los despidos mientras continúan las negociaciones.

El Gobierno de la provincia de Buenos Aires intervino en la crisis laboral de Granja Tres Arroyos y dictó la conciliación obligatoria ante los despidos que alcanzaron a 1.200 trabajadores de tres plantas bonaerenses. La resolución contempla la reincorporación del personal durante el período de negociación y establece una nueva audiencia entre las partes para intentar preservar las fuentes laborales.
La decisión fue adoptada por el Ministerio de Trabajo provincial luego de una audiencia de la que participaron representantes de Granja Tres Arroyos y Wade, junto con integrantes del Sindicato de la Industria de la Alimentación de la Provincia de Buenos Aires.
La conciliación obligatoria tendrá una duración inicial de 15 días hábiles y podrá extenderse otros cinco. Durante ese período deberán retrotraerse las desvinculaciones mientras la empresa y los representantes de los trabajadores buscan una salida al conflicto.
Cómo se distribuyen los 1.200 despidos
De acuerdo con la información oficial, el mayor impacto se produjo en la planta de Capitán Sarmiento, donde quedaron alcanzados 700 trabajadores. A ellos se suman otros 450 de la planta de Esteban Echeverría y 50 correspondientes al establecimiento ubicado en Pilar.
La intervención provincial se produjo en medio de una profunda crisis financiera y productiva que atraviesa Granja Tres Arroyos. La compañía viene reduciendo sus operaciones y desvinculando personal en distintos establecimientos.
La situación excede a la provincia de Buenos Aires. Al contabilizar también las desvinculaciones producidas en Entre Ríos, diferentes relevamientos sitúan en alrededor de 1.730 la cantidad de trabajadores despedidos por el grupo durante la crisis.
Entre los argumentos expuestos para explicar la reestructuración aparecen la disminución del trabajo, las consecuencias que dejaron los brotes de influenza aviar desde 2023 y las dificultades que generó el cierre de mercados externos, especialmente China. También se mencionaron el incremento de los costos, la sobreoferta en el mercado interno y la caída de los precios de comercialización.
Una nueva reunión para intentar destrabar el conflicto
Como parte de la negociación, se acordó además la entrega de 1.000 cajones de pollo para los trabajadores afectados y un pago de dinero a cuenta que deberá concretarse durante esta semana.
La próxima instancia será el jueves 10 de septiembre, cuando el Ministerio de Trabajo bonaerense vuelva a reunir a las partes. El objetivo será avanzar en una solución que permita mantener en funcionamiento las plantas y preservar los puestos laborales.
La crisis de Granja Tres Arroyos mantiene en alerta a las localidades donde funcionan sus establecimientos debido al peso que tiene la compañía como fuente de empleo. En Capitán Sarmiento, donde se concentra la mayor cantidad de trabajadores alcanzados por la medida, el conflicto también derivó en protestas y reclamos por salarios adeudados.
Con la conciliación obligatoria vigente, los 1.200 despidos producidos en las plantas bonaerenses deberán quedar sin efecto durante el período establecido. El futuro de los puestos de trabajo dependerá ahora del resultado de las negociaciones que continuarán esta semana.

