El Gobierno alemán proyecta reforzar sus defensas contra drones, ciberataques y otras formas de sabotaje. El plan contempla unidades antidrones, una “cibercúpula” nacional y un mayor uso de inteligencia artificial, reconocimiento facial y videovigilancia.

Alemania prepara un amplio paquete de medidas para reforzar sus defensas frente a ataques con drones, intrusiones cibernéticas y otras formas de sabotaje ruso, después del fallido ataque con drones registrado el mes pasado en un aeropuerto. Un portavoz del Ministerio del Interior informó este domingo sobre el denominado escudo antisabotaje de Alemania.
El plan contempla ampliar las capacidades móviles de la policía para responder ante drones. Las autoridades prevén desplegar unidades antidrones de rápida intervención en las ciudades para proteger el espacio aéreo sobre nudos de transporte críticos y barrios gubernamentales.
Además, las empresas que administran infraestructuras críticas, como compañías eléctricas y fabricantes del sector de la defensa, recibirían autoridad legal para detectar drones y también para repelerlos de manera activa.
El paquete de medidas también incluye la creación de un escudo protector nacional denominado “cibercúpula”. El sistema contará con una red de sensores digitales diseñados para detectar e interceptar intentos de ataques informáticos.
El Gobierno alemán también pretende ampliar el uso de tecnologías basadas en inteligencia artificial, reconocimiento facial biométrico y videovigilancia. Las autoridades contemplan utilizar estas herramientas, por ejemplo, en estaciones de tren para identificar a presuntos atacantes que preparen actos de sabotaje.
Dobrindt advirtió sobre los ataques híbridos
El ministro del Interior, Alexander Dobrindt, señaló al periódico “Bild am Sonntag”, que informó inicialmente sobre los planes, que los ataques híbridos de Rusia se habían convertido en parte de la realidad cotidiana.
“Estos ataques aumentarán, pero podemos defendernos y protegernos”, afirmó Dobrindt.
Las medidas surgen después del fallido ataque con drones ocurrido el mes pasado en un aeropuerto alemán.
Rusia rechazó durante un largo período las acusaciones que la responsabilizan por operaciones en Europa Occidental y también negó su participación en el ataque al aeropuerto alemán.
El ministro de Asuntos Exteriores ruso, Serguéi Lavrov, afirmó que las acusaciones eran “el comienzo de una guerra real”, según la agencia estatal de noticias TASS.
El proyecto alemán combina así la ampliación de las unidades antidrones, nuevas facultades para operadores de infraestructuras críticas, una red nacional contra ataques informáticos y un mayor uso de tecnologías de vigilancia e identificación.

