El delantero del Real Madrid figuraba entre 26 posibles objetivos de una organización investigada por robos, ataques y planes de secuestro. El presunto líder tiene 18 años y habría coordinado parte de las maniobras mientras se encontraba detenido.

Kylian Mbappé figuraba entre los posibles objetivos de una organización criminal investigada en Francia por planificar robos, agresiones y secuestros contra personas de alto poder adquisitivo. El nombre del delantero del Real Madrid apareció junto al de otras 25 potenciales víctimas en teléfonos que fueron secuestrados durante la investigación.
Según publicó el diario francés Le Parisien, la organización habría preparado o cometido distintos delitos entre el 11 de abril y el 19 de agosto en diferentes puntos de Francia. Entre las personas que estaban bajo la mira del grupo había futbolistas, músicos y empresarios.
En el caso de Mbappé, los investigadores determinaron que la banda lo consideraba un objetivo por su capacidad económica y habría evaluado atacarlo cuando estuviera en París. Hasta el momento, sin embargo, no se informó que el capitán de la selección francesa haya sido abordado ni que se haya concretado un intento de secuestro.
Un joven de 18 años, señalado como el presunto líder
La investigación tiene entre sus principales sospechosos a Clément L., un joven de 18 años al que las autoridades consideran posible organizador de la estructura. Fue imputado el 21 de agosto en Nanterre por robo en banda organizada y permanece detenido preventivamente y bajo régimen de aislamiento.
Uno de los aspectos que llamó la atención de los investigadores es que el acusado habría coordinado parte de las actividades desde la prisión de Villepinte, donde ya se encontraba privado de su libertad por una causa anterior.
Al analizar dos teléfonos vinculados al sospechoso, los investigadores encontraron información sobre 26 potenciales víctimas. Allí aparecían datos correspondientes a empresarios y figuras reconocidas del deporte y la música, entre ellas Mbappé.
La causa se originó a partir de una serie de episodios ocurridos en París y sus alrededores. El 25 de abril, tres hombres que se hicieron pasar por repartidores llegaron hasta la vivienda de un relojero en Neuilly-sur-Seine y dejaron una caja vacía. La maniobra despertó las sospechas del hombre, que alertó a las autoridades antes de que pudieran concretar el ataque.
Días después, el 4 de mayo, dos hombres armados ingresaron al comercio del mismo relojero y se llevaron 11 relojes de lujo valuados en alrededor de 150.000 euros. Uno de los involucrados fue detenido después de sufrir un accidente durante la fuga.
Las huellas dactilares encontradas en la caja utilizada durante el primer episodio permitieron avanzar con la investigación y establecer conexiones entre los sospechosos y otros delitos.
La investigación continúa abierta para establecer el alcance de la organización, determinar qué participación tuvo cada uno de los involucrados y precisar cuáles de los 26 potenciales objetivos llegaron a ser vigilados o atacados.

