La iniciativa obtuvo dictamen favorable por mayoría en una comisión de la Legislatura provincial. La propuesta busca incorporar productos de la fauna silvestre al circuito formal de comercialización, con autorizaciones previas y controles sanitarios.

Río Negro dio un nuevo paso para habilitar la comercialización formal de carnes provenientes de la fauna silvestre, como el jabalí y el guanaco. El proyecto impulsado por el Gobierno provincial obtuvo dictamen favorable por mayoría en la Comisión de Planificación, Asuntos Económicos y Turismo de la Legislatura.
La iniciativa plantea una nueva Ley de Carnes que reemplazará, en caso de ser aprobada, a la Ley E N° 2534 y sus modificatorias, una normativa vigente desde hace más de tres décadas. El objetivo es actualizar las reglas para la habilitación, el registro, la fiscalización y el control sanitario de los establecimientos y transportes que participan de la faena, elaboración y comercialización de productos de origen animal.
Uno de los principales cambios es la incorporación de productos provenientes de la fauna silvestre y de la pesca dentro del esquema formal. Sin embargo, la propuesta no establece específicamente qué especies podrán comercializarse.
La definición quedará en manos de la autoridad competente, que deberá determinar cuáles estarán habilitadas, además de establecer las temporadas, cupos de extracción, zonas autorizadas y períodos de veda. Una vez aprobada su comercialización, deberán cumplir las exigencias sanitarias previstas para otros alimentos de origen animal.
Jabalí y guanaco podrían llegar a carnicerías y restaurantes
Aunque el texto no enumera especies concretas, el Gobierno de Río Negro ya había mencionado en julio al jabalí y al guanaco como dos de las carnes que podrían incorporarse legalmente a carnicerías y establecimientos gastronómicos.
El objetivo es que esos productos ingresen al circuito comercial después de atravesar establecimientos habilitados, controles veterinarios y fiscalizaciones bromatológicas que permitan garantizar su trazabilidad e inocuidad.
En el caso del jabalí, la iniciativa también se vincula con el manejo de una especie exótica invasora cuya expansión genera daños sobre cultivos y ecosistemas de la provincia.
“Tenemos una planta de elaboración de carnes alternativas, como el ciervo, el cordero y el jabalí, principalmente el jabalí porque en nuestra zona es prácticamente una plaga”, explicó Gonzalo Espinel, representante de Ahumados Nigo, un establecimiento de Luis Beltrán.
La empresa trabaja actualmente con animales entregados por cazadores habilitados. “Tenemos cazadores con permiso de caza comercial, nos traen el animal y nosotros elaboramos productos como salame y jamón crudo”, detalló Espinel.
Un régimen especial para pequeños productores
La reforma también contempla condiciones específicas para los establecimientos artesanales, con requisitos adaptados a su escala de producción pero sin eliminar las exigencias sanitarias.
El proyecto considera dentro de esta categoría a los establecimientos que produzcan hasta 500 kilos diarios de producto terminado proveniente de faena o 100 kilos diarios de productos elaborados.
La iniciativa también redefine las responsabilidades entre la Provincia y los gobiernos locales. Los municipios y comisiones de fomento podrán habilitar establecimientos cuando sus productos se comercialicen exclusivamente dentro de su jurisdicción. Si la mercadería circula entre diferentes municipios, la competencia corresponderá a la Provincia.
Además, para los establecimientos industriales y aquellos con tránsito provincial se incorporará la figura de un director técnico, que deberá ser un profesional capacitado para garantizar las condiciones de los alimentos.
El Ministerio de Desarrollo Económico y Productivo tendrá intervención sobre los establecimientos y transportes, mientras que el área de Salud controlará la inocuidad y los registros sanitarios. La Policía también podrá participar en los controles de documentación y traslado de mercadería.
Con el dictamen favorable obtenido en comisión, el proyecto continúa ahora su trámite dentro de la Legislatura de Río Negro. De convertirse en ley, abrirá la posibilidad de que productos derivados de animales silvestres ingresen formalmente al mercado, aunque cada especie deberá recibir previamente la correspondiente autorización.

