El ejemplar apareció muerto en una playa de Indonesia y generó repercusión por una creencia japonesa que vincula a esta especie con terremotos y tsunamis. Sin embargo, no existe evidencia científica que relacione su presencia con desastres naturales.

Un pez remo de más de cuatro metros de largo apareció muerto en una playa de Indonesia y su hallazgo rápidamente se volvió viral. La especie, conocida popularmente como el “pez del fin del mundo”, está rodeada por una antigua leyenda que considera su aparición en las costas como un presagio de terremotos, tsunamis y otras catástrofes.
El ejemplar fue encontrado en Pink Beach, en la costa sureste de la isla de Komodo. Bañistas retiraron al animal de la arena y lo trasladaron tierra adentro, mientras las imágenes comenzaron a circular en las redes sociales y despertaron todo tipo de especulaciones.
El pez remo habita normalmente en aguas profundas y se caracteriza por su cuerpo alargado, plateado y con forma de cinta. Un ejemplar adulto puede alcanzar aproximadamente 11 metros de longitud y pesar cerca de 272 kilos, lo que lo convierte en uno de los peces óseos más largos del mundo.
Por qué lo llaman el “pez del fin del mundo”
La inquietud generada por el hallazgo tiene su origen principalmente en el folclore japonés. Según una creencia que se remonta al menos al siglo XVII, los peces remo serían mensajeros del palacio del dios del mar y su llegada a la costa podría anticipar una catástrofe natural.
El jefe de la aldea de Telone, Sahlan, reconoció que la presencia del ejemplar llamó la atención de quienes se encontraban en la zona, aunque aseguró que los habitantes mantuvieron la calma.
“Fue descubierto esta mañana. No fue uno de nuestros residentes quien lo encontró, sino un forastero que había estado acampando desde anoche, un visitante”, explicó.
Las teorías sobre un supuesto desastre próximo se multiplicaron posteriormente en internet. Sin embargo, las autoridades marinas y la comunidad científica descartan que exista evidencia de que estos animales puedan anticipar terremotos o tsunamis.
Los especialistas consideran que su presencia en las costas puede estar relacionada con diferentes factores ambientales, entre ellos cambios en la temperatura del agua o en las corrientes. Además, estos peces suelen llegar a zonas poco profundas cuando están enfermos, heridos o próximos a morir.
El antecedente que mantiene viva la leyenda
Uno de los episodios que alimentó la creencia ocurrió antes del devastador terremoto que golpeó Japón en 2011. Durante los meses previos, casi dos docenas de peces remo aparecieron varados en las costas japonesas.
Posteriormente, un terremoto de magnitud 9,1 frente a la región de Tōhoku provocó un enorme tsunami y dejó cerca de 20.000 muertos. Pese a la coincidencia temporal, no se comprobó científicamente una relación entre ambos fenómenos.
También se registraron avistamientos antes del terremoto de Filipinas de 2017 y apariciones en Tasmania, India y California.
El ejemplar hallado en Indonesia tampoco es el primero registrado durante 2026. En febrero, dos turistas estadounidenses encontraron dos peces remo varados en una playa de Cabo San Lucas, México. En aquella oportunidad, con ayuda de otros bañistas consiguieron devolverlos al océano.
El pez encontrado ahora en la isla de Komodo, en cambio, ya estaba muerto cuando fue descubierto. Su aparición volvió a instalar las antiguas teorías sobre los denominados “peces del fin del mundo”, aunque la ciencia sostiene que no existe evidencia que permita considerarlos predictores de desastres naturales.

