Aunque todavía faltan unos 20 días para el cambio de estación astronómico, este 1° de septiembre comienza la primavera meteorológica. La diferencia responde a la forma en que las ciencias de la atmósfera dividen las estaciones.

Este martes 1° de septiembre comienza oficialmente la primavera meteorológica. Aunque la primavera astronómica llegará el próximo 22 de septiembre, las ciencias de la atmósfera establecen períodos de tres meses completos para definir cada una de las estaciones.
De esta manera, septiembre marca el comienzo de la primavera meteorológica y deja atrás el trimestre compuesto por junio, julio y agosto. Esta convención toma como inicio el mes completo en el que se producen los solsticios y los equinoccios.
La llegada de septiembre también implica jornadas con más horas de luz solar. Si bien todavía pueden registrarse días fríos, durante este período aparecen nuevos brotes en los árboles y se hacen presentes los sonidos de las aves.
Desde la perspectiva de las ciencias de la atmósfera, las estaciones se dividen en períodos de tres meses. Para establecerlas, se toma como punto de partida el mes completo en el que ocurren los solsticios, en diciembre y junio, y los equinoccios, en marzo y septiembre.
La meteorología establece así una convención que considera las transiciones y los picos de temperaturas estables que caracterizan a las estaciones. Por este motivo, las estaciones meteorológicas comienzan antes que las astronómicas y abarcan períodos de tres meses completos y constantes, según constato la periodista Ana Roche de Agencia DIB.
Este criterio permite afirmar que la primavera meteorológica comienza el 1° de septiembre, aunque todavía falten alrededor de 20 días para el fenómeno astronómico que determina el cambio de estación.
Primavera meteorológica y primavera astronómica
Para definir las estaciones existen dos enfoques: el meteorológico y el astronómico. Mientras el primero utiliza períodos de tres meses completos, las estaciones astronómicas comienzan a partir de fenómenos relacionados con la posición de la Tierra respecto del Sol.
Esos fenómenos se conocen como equinoccios y solsticios.
Los equinoccios ocurren cuando el Sol está directamente sobre la línea del Ecuador terrestre. En ese momento, el día y la noche tienen una duración aproximadamente igual en todo el planeta.
El fenómeno se produce dos veces al año, en marzo y septiembre, y determina el comienzo astronómico del otoño y de la primavera.
Qué significa la palabra equinoccio
La palabra equinoccio proviene del latín aequinoctium y significa “noche igual”. El término está compuesto por aequus, que significa igual, y nox, que significa noche.
Su significado hace referencia al momento del año en el que el día y la noche presentan una duración similar en toda la Tierra debido a que el Sol se encuentra sobre el Ecuador terrestre.
Los solsticios, en cambio, corresponden a los dos momentos del año en los que el Sol se encuentra a la máxima distancia del Ecuador. Estos fenómenos marcan el día más largo, durante el solsticio de verano, o el más corto, durante el solsticio de invierno, según el hemisferio.
La palabra solsticio proviene del latín solstitium y significa “sol quieto” o “sol detenido”. El concepto hace referencia a la percepción de que la trayectoria del Sol en el cielo se detiene en un punto antes de comenzar a desplazarse en la dirección opuesta.
Mientras la primavera meteorológica comienza este 1° de septiembre, habrá que esperar algunos días más para el inicio de la estación desde la perspectiva astronómica.
La primavera astronómica llegará el próximo 22 de septiembre a las 21.05, cuando se produzca en Argentina el equinoccio de 2026.

