Opositores viajan a Brasil para desactivar la crisis Milei-Lula

Legisladores buscan bajar la tensión con Brasil

NewsITe

Una delegación de al menos diez diputados y senadores nacionales de la oposición viajará en los próximos días a Brasilia con un objetivo central: tender puentes políticos para intentar encauzar la crisis diplomática abierta entre los gobiernos de Javier Milei y Luiz Inácio Lula da Silva, que ya derivó en el retiro del embajador brasileño en Buenos Aires y la expulsión del representante argentino en Brasil.

La misión fue confirmada por el diputado y exgobernador de Misiones Oscar Herrera Ahuad, quien detalló que el grupo está integrado por legisladores de distintos espacios opositores. Entre ellos se encuentran Nicolás Massot (Encuentro Federal), el radical Martín Lousteau, Esteban Paulón (Encuentro Federal), Maximiliano Ferraro (Coalición Cívica), Germán Martínez y Victoria Tolosa Paz (Unión por la Patria), Eduardo Falcone (MID) y el propio Herrera Ahuad, hoy al frente del bloque Argentina Federal.

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El viaje se produce luego del último pico de tensión entre Milei y Lula. En un acto en San Pablo, el Presidente argentino participó del lanzamiento de la candidatura de Flavio Bolsonaro y volvió a cargar contra su par brasileño, a quien calificó de “ladrón” y “presidiario”. Lula respondió tratándolo de “payaso” y cuestionando su relevancia política, lo que aceleró la decisión de Itamaraty de retirar a su embajador y declarar persona no grata al representante argentino en Brasilia.

Una agenda de diplomacia parlamentaria para evitar la ruptura

Frente a este escenario, los legisladores buscarán activar lo que describen como “diplomacia legislativa”. La mayoría integra el Grupo de Amistad con Brasil y aspira a sostener el vínculo bilateral por fuera de los cruces personales entre los mandatarios. Según trascendió, el viaje no será financiado con fondos públicos: cada integrante abonará su pasaje y sus gastos.

La comitiva tiene previsto mantener, este miércoles, dos reuniones clave en la capital brasileña. Por un lado, un encuentro con el secretario general de Relaciones Institucionales, José Guimarães, figura de peso en el oficialismo de Lula. Por otro, una reunión con la vicecanciller María Laura da Rocha, en el Palacio Itamaraty, sede de la Cancillería.

Impacto económico, fronterizo y social de la tensión

Herrera Ahuad advirtió que una ruptura o un deterioro profundo en la relación con Brasil tendría consecuencias que van mucho más allá del plano político. Recordó que se trata del principal socio comercial de la Argentina, clave para el intercambio industrial, automotriz y energético. Pero también señaló el impacto regional, particularmente en provincias fronterizas como Misiones, donde el 92% del territorio limita con Brasil y Paraguay.

En esa zona, explicó, el vínculo cotidiano entre ambos lados de la frontera incluye lazos comerciales, educativos, culturales y hasta familiares: “Muchos misioneros tienen del otro lado a sus hermanos, primos o tíos”, señaló. Un agravamiento del conflicto podría traducirse en mayores controles o trabas al cruce de personas y mercaderías, con efectos directos sobre la vida diaria de miles de habitantes.

  • Brasil es el principal socio comercial de la Argentina y destino clave de exportaciones industriales.
  • La frontera misionera concentra un intenso flujo de trabajadores, turistas y familias binacionales.
  • La crisis diplomática ya provocó el retiro de embajadores en ambos países.

“No podemos permitir un conflicto bilateral”

Los legisladores se proponen, al menos, contribuir a descomprimir el clima. Además de las reuniones en Cancillería, está previsto un encuentro en el Senado brasileño, en el Palacio Planalto, con la Comisión de Relaciones Exteriores y Defensa y con el Grupo Parlamentario Brasil-Argentina, espacios que históricamente han funcionado como canales de diálogo y cooperación.

“No podemos permitir que haya un conflicto bilateral que vaya en contra no solo del intercambio comercial, sino también de la cuestión cultural y hasta familiar”, sostuvo Herrera Ahuad, al justificar el viaje.

En paralelo, en el Congreso argentino crece la preocupación por el costo económico de la escalada y la señal que se envía al resto de la región. Con este movimiento, la oposición intenta marcar distancia de los cruces personales entre Milei y Lula y, al mismo tiempo, preservar un vínculo estratégico para la economía y para millones de argentinos que dependen, de manera directa o indirecta, de la relación con el principal socio del Mercosur.

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