La arquera de Las Leonas revela el sacrificio detrás de la gloria

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Cristina Cosentino, arquera y una de las grandes figuras de Las Leonas en la conquista del reciente Mundial, repasó el camino al título y expuso con crudeza la realidad económica que atraviesa el plantel. En diálogo con Nelson Castro en el programa “Vamos Rivadavia” (Radio Rivadavia AM 630), la jugadora destacó la convicción con la que el equipo enfrentó a Países Bajos, potencia histórica del hockey sobre césped femenino.
“Sabíamos que iba a ser un partido súper difícil, ellas son potencia mundial hace muchísimos años, pero nosotras también desde el minuto cero estábamos convencidas de que podíamos ganarlo”, remarcó Cosentino, al recordar la final que se definió por shoot-outs luego del empate en el tiempo reglamentario. La arquera se transformó en protagonista en esa instancia decisiva, apoyada en una preparación específica para los penales.
Cosentino explicó que el cuerpo técnico decidió trabajar con especial énfasis las definiciones mano a mano: “Los penales los entrené muchísimo. Somos conscientes de que son un detalle que puede cambiar un torneo. Les prestamos mucha atención y al final se vio el resultado en la cancha”. El trabajo minucioso, aseguró, fue una de las claves para sostener la presión en la final.
Entrenamiento profesional, vida amateur
Más allá de la alegría por el título, la arquera describió la exigente rutina que mantienen las campeonas del mundo. Durante el último año, Las Leonas se entrenaron de lunes a viernes en el CeNARD, en Buenos Aires, con jornadas que arrancaban cerca de las 8 de la mañana y se extendían hasta el mediodía, muchas veces con doble turno y sesiones de recuperación física posteriores.
“Nuestra vida es amateur, pero entrenamos como profesionales”, sintetizó Cosentino, al marcar la distancia entre el nivel de exigencia y el respaldo económico real que reciben las jugadoras del seleccionado argentino. Las becas deportivas, dijo, no alcanzan para cubrir todos los gastos que implica sostener una carrera de alto rendimiento.
Esfuerzo económico y legado de Las Leonas
La arquera reveló que varias integrantes del plantel debieron hacer sacrificios importantes para ser parte del proceso mundialista. Mencionó el caso de una compañera que residía y jugaba en España y que, tras ser convocada, decidió regresar al país y vivir durante meses en el CeNARD para poder entrenarse a la par del grupo. Situaciones similares se repiten en otras jugadoras que combinan estudios, trabajos y viajes cotidianos con la exigencia de la selección.
Cosentino destacó, además, el peso de la historia de Las Leonas en la identidad del actual plantel. Recordó que el equipo se siente heredero de una generación que marcó un antes y un después en el deporte argentino, tanto por los resultados como por los valores. Esa referencia permanente, explicó, funciona como motor para mantener la disciplina y el compromiso.
- Entrenamientos diarios en el CeNARD con ritmo profesional.
- Becas deportivas insuficientes para cubrir una vida de alto rendimiento.
- Jugadoras que dejaron trabajos y estudios para sumarse al proceso.
- Presencia fuerte del legado de las históricas Leonas.
“Lo hacemos con amor y pasión. Somos súper conscientes del legado que dejaron las generaciones anteriores, en valores y en lo que queremos representar”, afirmó Cristina Cosentino.
La arquera también valoró el apoyo del público durante el Mundial, en especial el banderazo de los hinchas argentinos antes del inicio del torneo. “El argentino tiene una chispa que quizás otras nacionalidades no tienen. Sentir ese respaldo nos empuja siempre un poco más”, subrayó. Entre la pasión popular, el esfuerzo silencioso y una estructura todavía marcada por la precariedad, Las Leonas volvieron a poner al hockey argentino en la cima del mundo.

