Ángel Rosendo Leguizamón fue encontrado atado y con un cable alrededor del cuello dentro de su casa. Las cámaras de seguridad de la cuadra registraron a cuatro vecinos entrando y saliendo de la vivienda y permitieron avanzar con las detenciones.

Un jubilado de 74 años fue asesinado dentro de su vivienda en Merlo y cuatro vecinos quedaron detenidos como sospechosos de haber participado del crimen. La víctima fue identificada como Ángel Rosendo Leguizamón, quien presentaba golpes, heridas de arma blanca y signos de asfixia.
El hombre fue encontrado por un amigo que había ido a visitarlo a su casa, ubicada sobre calle Isarra al 5400, entre José Miranda y avenida Echeverry. Al llegar, encontró la puerta de entrada abierta y advirtió que el interior de la propiedad estaba completamente revuelto.
Cuando ingresó al dormitorio encontró a Leguizamón sin vida, con un cable alrededor del cuello, y llamó inmediatamente al 911. Personal de la subcomisaría del Barrio Matera llegó hasta el lugar y constató el homicidio.
De acuerdo con la primera evaluación médica, la muerte se habría producido entre seis y ocho horas antes del hallazgo.
Estaba atado y tenía heridas de arma blanca
Los investigadores determinaron que el jubilado había recibido golpes en diferentes partes del cuerpo y presentaba heridas de arma blanca en la zona intercostal. También tenía un cable alrededor del cuello y las piernas atadas.
Además, encontraron lesiones defensivas en las manos y los brazos. Durante las tareas realizadas en la vivienda, la Policía Científica secuestró dos cuchillos de cocina que podrían haber sido utilizados durante el ataque y que serán sometidos a peritajes.
Una de las principales hipótesis apunta a que el asesinato ocurrió durante un robo. En una primera inspección, los investigadores comprobaron que faltaba el teléfono celular de Leguizamón, mientras que el desorden encontrado dentro de la vivienda reforzó esa línea investigativa.
Otro elemento que llamó la atención fue que la cerradura de la casa no presentaba signos de haber sido forzada. Por ese motivo, la Justicia analiza la posibilidad de que el jubilado conociera a sus atacantes o les hubiera permitido ingresar voluntariamente.
La investigación también intenta establecer si los agresores le exigieron dinero mientras lo atacaban.
Las cámaras fueron clave para detener a cuatro vecinos
Las imágenes de las cámaras de seguridad instaladas en la cuadra permitieron reconstruir parte de lo ocurrido. Los registros mostraron a cuatro personas entrando y saliendo de la vivienda de Leguizamón, todas residentes en propiedades cercanas.
A partir de esas filmaciones, la Justicia ordenó una serie de allanamientos de urgencia en domicilios de Isarra al 5400 y Miranda al 100. Los procedimientos terminaron con la detención de dos hombres de 42 y 38 años y dos mujeres de 26 y 60.
Durante los operativos, los investigadores secuestraron tres teléfonos celulares, prendas de vestir que habrían utilizado los sospechosos y otras dos cuchillas. Los elementos quedaron a disposición de los peritos para determinar si tienen relación con el asesinato.
La causa quedó en manos del fiscal Martín Schebes, de la UFI N° 4 de Morón, quien trabajó en el lugar junto con las instructoras Paula Salvo y Lorena Stratta.
Los cuatro detenidos fueron imputados por homicidio agravado por alevosía, delito que contempla la pena de prisión perpetua. Mientras permanecen a disposición de la Justicia, la investigación continúa para determinar qué participación habría tenido cada uno en el crimen del jubilado.

