Irán atacó bases de Estados Unidos en Jordania con misiles y drones tras el bombardeo en Larak

La Guardia Revolucionaria iraní afirmó que atacó las bases aéreas King Hussein y Al Azraq como respuesta a la operación estadounidense sobre la isla de Larak. Jordania informó que sus sistemas de defensa aérea interceptaron ocho misiles.

La Guardia Revolucionaria de Irán (IRGC) afirmó que atacó posiciones militares estadounidenses en Jordania con misiles y drones, en una nueva escalada vinculada con las operaciones de Washington contra Teherán y la disputa por el estrecho de Ormuz. La ofensiva tuvo como objetivo las bases aéreas King Hussein y Al Azraq.

Según el comunicado difundido por medios iraníes, los ataques alcanzaron áreas destinadas al mantenimiento y reparación de aeronaves, además de sectores donde estaban desplegados aviones de combate. La fuerza iraní aseguró que los impactos provocaron “daños pesados” en las instalaciones.

“Los combatientes de la Fuerza Aeroespacial de los Guardianes de la Revolución, en respuesta a la agresión aérea estadounidense-israelí contra la isla de Larak, atacaron las infraestructuras técnicas y de mantenimiento y las posiciones de los cazas enemigos”, afirmó el IRGC.

“La agresión y los crímenes no resolverán la desesperación del enemigo, que busca debilitar el control de la República Islámica sobre el Estrecho de Ormuz”, añadió la organización militar.

La Guardia Revolucionaria también advirtió que responderá ante nuevas operaciones. “Cada ataque será respondido con reacciones aún más contundentes”, remarcó.

Jordania interceptó ocho misiles

Poco después de que Irán reivindicara el ataque, el Ejército de Jordania informó que sus sistemas de defensa aérea interceptaron ocho misiles que ingresaron al espacio aéreo del país.

“Los sistemas de defensa aérea interceptaron ocho misiles que violaron el espacio aéreo del Reino al amanecer de este lunes”, señaló el portavoz del Ejército jordano en un comunicado.

Jordania mantiene una alianza con Washington y alberga instalaciones utilizadas por las fuerzas estadounidenses.

La ofensiva iraní se produjo después del bombardeo realizado por Estados Unidos sobre la isla de Larak, ubicada en el Golfo Pérsico. Washington aseguró que la operación apuntó contra dos lanzadores iraníes después de detectar preparativos relacionados con cohetes y minas navales.

El portavoz del Comando Central estadounidense (Centcom), Tim Hawkins, explicó que “las fuerzas estadounidenses atacaron dos lanzadores iraníes en Larak, donde se había observado a Guardianes de la Revolución Islámica prepararse para lanzar cohetes con minas navales”.

La Guardia Revolucionaria denunció que la operación estadounidense provocó muertos y heridos entre sus filas y presentó el ataque contra las posiciones en Jordania como una respuesta a esa acción.

“El enemigo ha sido sorprendido por la determinación de nuestro pueblo y la fuerza de nuestros combatientes”, declaró la organización.

“La presencia heroica de la población durante 183 noches seguidas ha desconcertado al adversario y dado esperanza a los oprimidos”, agregó.

El estrecho de Ormuz, en el centro de la disputa

La nueva escalada se produce en medio del conflicto iniciado el 28 de febrero, cuando Estados Unidos e Israel coordinaron ataques contra posiciones en Irán. Teherán respondió posteriormente con operaciones dirigidas contra países aliados de Washington en el Golfo.

Un alto el fuego alcanzado en abril redujo temporalmente los enfrentamientos, pero las operaciones militares se reanudaron durante julio y las negociaciones para alcanzar un acuerdo duradero quedaron nuevamente en suspenso.

El estrecho de Ormuz permanece en el centro de la disputa. Teherán obstaculizó en diferentes oportunidades el tránsito de embarcaciones, mientras Estados Unidos mantiene el bloqueo sobre puertos iraníes.

“Las fuerzas estadounidenses vigilan de cerca la zona y siguen preparadas para proteger la libre circulación de los intercambios comerciales en esta vía marítima esencial”, afirmó Hawkins.

Nuevas sanciones contra Irán

La tensión militar se desarrolla al mismo tiempo que Washington aumenta la presión económica sobre Teherán. El secretario del Tesoro estadounidense, Scott Bessent, anunció nuevas restricciones dirigidas contra socios comerciales de Irán en los sectores del oro, la tecnología, los activos digitales, la aviación y el transporte marítimo.

Estados Unidos también sancionó a 60 personas, empresas y embarcaciones por su supuesta colaboración con Irán en la generación de ingresos petroleros y la adquisición de armas.

El presidente iraní, Massoud Pezeshkian, reconoció que su país atraviesa “numerosas dificultades económicas”, aunque rechazó que las medidas estadounidenses puedan modificar la posición de Teherán sobre el estrecho de Ormuz.

“Estados Unidos no obtendrá nada con estas medidas”, aseguró Pezeshkian.

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