Al igual que muchos otros rubros, el movimiento comercial en almacenes de barrio se redujo de manera brutal por la caída del poder adquisitivo. Así lo explican los almaceneros consultados por EL NORTE, quienes afirman que “se siente que no hay plata en la calle. La gente compra lo justo y necesario”, aseguran.

De la Redacción de EL NORTE
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La caída del consumo general se dispara en diferentes rubros. En el caso de los almacenes de barrio, el panorama resulta más complejo. Según los distintos responsables de lugares consultados por EL NORTE, las ventas cayeron, en promedio, un 40% en los últimos tres meses de este año. En cuanto a los motivos, se les adjudica a diversos motivos, incluso cambios culturales por la compra online de productos comestibles.
“Lo que yo veo es que la gente compra solamente lo justo y necesario, más te diría de urgencia o que se olvidó y lo necesita. Antes venía el cliente, te compraba la mitad de lo que sabía que iba a necesitar en el mes, y el resto sí iba al supermercado grande. Ahora, para mí hay un cambio más cultural, la gente compra online, es más rápido, es más fácil, y hasta a veces hay descuentos”, sostuvo la dueña de un almacén de barrio.
Otro de los consultados, aseguró que “el problema se potenció este último tiempo, pero es una realidad que hace algunos años ya se veía venir una caída por la forma en la que la gente compra los productos. Es como la ropa, acá nosotros ponemos un precio en relación a lo que nos cobran los proveedores, el pago del alquiler, los servicios, los impuestos. De manera online es mucho más económico”.
“Igualmente ha caído demasiado, se ve mucha menos gente que entra, los que lo hacen se llevan poca cantidad. Incluso pasa que la elección de las marcas hace la diferencia, yo vendo más productos de segundas marcas antes que primera, simplemente por el precio”, agregó de inmediato.
Sin fiado
Otra de las cuestiones que marcaron a nivel local, es el cese del fiado. Antes, las libretas de los almacenes eran grandes, con muchos nombres y diversos montos. Hoy, debido a la situación actual, se dejó de confiar en el futuro pago.
“En mi caso particular, todavía les fio a determinados clientes que tengo hace 15 años, que siempre vienen y pagan en el mismo mes. Como todos, he tenido gente que nunca pagó y sumas grandes, no obstante, ya no dejo que se lleven cantidades grandes de productos, siempre son dos o tres máximo”, confió a este medio la dueña de un almacén.
Por otro lado, otro de los dueños consultados, manifestó que “hoy en día no tengo chance de poder fiar. No porque no confíe en la gente, sino porque al proveedor le tengo que pagar en el momento, los servicios e impuestos también, no puedo esperar a que venga alguien a fin de mes y me pague todo lo que se llevó. Ha sido motivo de discusión porque la gente se siente atacada, pero es para cuidar el negocio y poder seguir abiertos”.

