Bombardeo israelí contra complejo hospitalario en el centro de Gaza

NewsITe
Israel lanzó este sábado un ataque aéreo sobre parte del complejo del Hospital Shuhada al-Aqsa, ubicado en Deir al-Balah, en el centro de la Franja de Gaza, en el marco de la prolongada escalada bélica en la región. Según informaron fuentes israelíes y palestinas, el blanco declarado del operativo era un comandante de Hamás acusado de planificar nuevas acciones contra fuerzas israelíes.
De acuerdo con fuentes de seguridad palestinas citadas por la agencia Xinhua, un dron israelí disparó dos misiles contra el depósito de medicamentos del complejo hospitalario, lo que provocó importantes daños materiales en el edificio y en el equipamiento sanitario. Personal médico del lugar debió reordenar de urgencia los suministros para garantizar la continuidad de la atención.
Autoridades sanitarias locales informaron que al menos tres personas resultaron heridas como consecuencia directa del impacto y fueron atendidas en el área de emergencias del propio hospital, con lesiones consideradas leves. Al cierre de este despacho, no se habían reportado víctimas fatales dentro del establecimiento, aunque se mantenía la preocupación por el impacto que los daños podrían tener en la capacidad de respuesta médica en la zona.
Israel habla de “amenaza inmediata” y Hamás denuncia violación de la tregua
El ejército israelí señaló que el ataque tenía como objetivo a un comandante de Hamás que, según sus servicios de inteligencia, se encontraba involucrado en la planificación de ataques contra soldados israelíes y en tareas de reconstrucción de la estructura militar del grupo islamista. Voceros castrenses describieron la operación como una acción destinada a neutralizar una “amenaza inmediata”.
En paralelo, testigos palestinos reportaron la muerte de un agricultor durante la mañana del mismo día, tras el ataque de otro dron israelí mientras trabajaba en sus tierras al este de Deir al-Balah. El hecho alimentó nuevas denuncias de la población local y de organizaciones humanitarias sobre el impacto del conflicto en civiles y trabajadores que se desempeñan lejos de los frentes de combate.
El escenario se desarrolla pese a la vigencia de un cese del fuego respaldado por Estados Unidos en octubre de 2025, que logró frenar los enfrentamientos de gran escala en Gaza, pero no detuvo por completo las operaciones puntuales. Israel argumenta que esos ataques selectivos apuntan a impedir la reorganización de Hamás y otros grupos armados, mientras que el movimiento palestino acusa al Estado hebreo de violar reiteradamente la tregua y de prolongar una situación de inestabilidad permanente.
Balance de víctimas y preocupación internacional por la crisis humanitaria
Según datos difundidos por las autoridades sanitarias con sede en Gaza, los ataques israelíes desde octubre de 2023 causaron la muerte de al menos 73.449 palestinos y dejaron 174.472 heridos. Organismos internacionales han advertido que, más allá de las cifras, la destrucción de infraestructura clave —entre ella hospitales, depósitos de medicamentos y centros de atención primaria— agrava la crisis humanitaria y complica el acceso a la salud de cientos de miles de personas.
- El ataque golpeó un complejo hospitalario en Deir al-Balah, en el centro de la Franja de Gaza.
- Israel sostiene que el blanco era un comandante de Hamás que representaba una amenaza inmediata.
- Al menos tres personas resultaron heridas dentro del hospital, con lesiones leves.
- Un agricultor murió en otro ataque con dron en la misma zona, según testigos.
- La ofensiva se inscribe en un contexto de cese del fuego frágil y cuestionado.
“Israel afirma que los ataques buscan frustrar amenazas de Hamás y otros milicianos, mientras que Hamás acusa al Estado judío de infringir repetidamente la tregua”, indicaron fuentes locales.
Mientras la comunidad internacional renueva llamados para consolidar el cese de hostilidades y proteger a la población civil, la situación en la Franja de Gaza continúa marcada por la tensión, la destrucción de infraestructura crítica y una creciente preocupación por el colapso del sistema sanitario. Analistas advierten que, sin un acuerdo político sostenible, los episodios de violencia como el registrado en el Hospital Shuhada al-Aqsa seguirán poniendo en jaque cualquier intento de estabilizar la región.

