Ivo Kestler había prometido realizar un particular festejo después de la muerte de Tatú, el gato que vivía desde hacía años en el predio de Arsenal de Sarandí. Una semana después convirtió ante Ituzaingó, se cubrió el ojo derecho y cumplió su palabra. La historia tuvo otro capítulo: al día siguiente adoptó a otra gata que vivía en el club.

Ivo Kestler convirtió uno de los goles de Arsenal de Sarandí en la victoria por 2-0 frente a Ituzaingó y protagonizó un festejo que escondía una historia especial. Apenas marcó, el delantero se tapó el ojo derecho para homenajear a Tatú, el gato que vivió durante años en el predio del club y al que los jugadores conocían como “Tuertito” o “Tito”.
El vínculo entre ambos se había construido alrededor de una rutina cotidiana. Cada vez que Kestler llegaba a entrenarse, se encontraba con el animal y lo acariciaba, un gesto que repetía cuando terminaba la práctica y abandonaba las instalaciones.
🐈 Un jugador de Arsenal de Sarandí se tapó un ojo para homenajear a "Tuertito", el gato del club
— Filo.news (@filonewsOK) August 27, 2026
🐱 Tatú era el gato que vivía en el predio de Arsenal de Sarandí desde hacía años.
🐈⬛ El día que murió, Ivo Kestler prometió que si hacía un gol se taparía el ojo derecho.
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Con el paso del tiempo, Tatú se convirtió en una presencia habitual para el futbolista. Por eso, cuando el gato murió, Kestler tomó una decisión: el próximo gol que convirtiera estaría dedicado a su compañero del predio y lo celebraría tapándose el ojo derecho, en referencia al apodo con el que era conocido.
El gol llegó una semana después
La oportunidad apareció apenas una semana más tarde. Arsenal enfrentó a Ituzaingó el 25 de agosto por la Primera B Metropolitana y Kestler fue titular en un partido importante para las aspiraciones del conjunto de Sarandí.
A los 14 minutos del encuentro, el delantero conectó de cabeza y convirtió. Después de correr para celebrar, recordó inmediatamente su promesa y se cubrió el ojo derecho con una mano para dedicarle el gol a Tatú.
El tanto tuvo además un significado deportivo particular para Kestler, ya que significó su regreso al gol después de tres meses sin convertir. Arsenal terminó imponiéndose por 2-0 y sumó tres puntos importantes para mantenerse en la pelea por los primeros lugares.
Con la victoria, el conjunto de Sarandí alcanzó los 57 puntos y quedó tercero en la tabla, a dos unidades del líder Excursionistas.
De “Tuertito” a Tita: la historia continuó después del partido
El homenaje no terminó con el festejo dentro de la cancha. En el predio de Arsenal también vivía Misha, otra gata que compartía el lugar con Tatú.
Un día después del partido ante Ituzaingó, Kestler decidió adoptarla y llevarla a vivir con él. El futbolista también le cambió el nombre y pasó a llamarla Tita.
Así, una relación que había comenzado con las caricias antes y después de cada entrenamiento terminó atravesando también uno de los momentos deportivos de Kestler. Tatú ya no estaba en el predio cuando el delantero volvió a convertir después de tres meses, pero la promesa quedó cumplida: el gol llegó y “Tuertito” tuvo su homenaje en plena cancha.

