Caravana de tambores para despedir a una leyenda del candombe

NewsITe
El músico uruguayo Rubén “El Negro” Rada fue despedido este jueves con una emotiva y multitudinaria caravana que acompañó sus restos hasta el Cementerio del Norte de Montevideo. El artista, figura clave del candombe y de la música rioplatense, había fallecido a los 83 años tras permanecer tres semanas internado por una neumonía bilateral.
Pasadas las 11, el cortejo partió desde los tradicionales barrios Sur y Palermo, cuna histórica del candombe, escoltado por el sonido inconfundible de los tambores. Al frente de la comparsa estuvo el percusionista Fernando “Lobo” Méndez, amigo entrañable de Rada y uno de los referentes del género en el Uruguay.
Méndez tocó junto al vehículo que trasladaba el féretro durante todo el recorrido, en una despedida que buscó mantener viva la energía que marcó tanto la vida artística de Rada como el velatorio realizado el miércoles en Montevideo. La música, los cantos y el repicar de los tambores convirtieron el adiós en una ceremonia atravesada por la identidad afro-uruguaya.
Del Palacio Legislativo al Cementerio del Norte
El cortejo volvió a pasar por el Palacio Legislativo, donde la noche anterior el músico había sido velado en el Salón de los Pasos Perdidos hasta las 21.30. Allí se vivió una verdadera fiesta popular, con emoción, música y la presencia de figuras como León Gieco, Natalia Oreiro y Ricardo Mollo, que se acercaron para rendirle homenaje.
Antes de que la caravana iniciara su marcha definitiva hacia el cementerio, se hizo presente el presidente uruguayo Yamandú Orsi, acompañado por su esposa, Laura Alonso Pérez, en un gesto que subrayó la trascendencia cultural e institucional de la figura de Rada para el país vecino.
Ya en el Cementerio del Norte aguardaban sus hijos, Lucila, Matías y Julieta, además de sus nietos Sofía y Salvador, que recibieron el féretro cerca del mediodía. En el momento de descender el cajón, los cantos y la congoja volvieron a mezclarse con la música, en un clima de profunda emoción.
Un símbolo de la cultura uruguaya
Sobre el ataúd, los hijos y una de sus nietas colocaron una bandera de Peñarol, el club del que Rada era hincha, gesto que sumó un componente futbolero a una despedida ya cargada de símbolos populares. Hasta el último momento, la ceremonia estuvo atravesada por el candombe, género al que el artista contribuyó a proyectar más allá de las fronteras del Uruguay.
- El cortejo reunió a familiares, amigos, músicos y seguidores que quisieron darle el último adiós.
- La música y los tambores acompañaron todo el trayecto, desde los barrios Sur y Palermo hasta el Cementerio del Norte.
Rada, además de su extensa trayectoria solista, mantuvo una estrecha relación artística con Fernando “Lobo” Méndez, quien a su vez colaboró con músicos como Jorge Drexler, Natalia Oreiro y Fito Páez. La presencia de tantos colegas y personalidades del ámbito cultural reflejó la huella que el uruguayo dejó en varias generaciones de artistas de la región.
La despedida de Rubén Rada consolidó su imagen como una de las grandes figuras de la cultura uruguaya y del candombe, uniendo en una sola caravana a familiares, autoridades, músicos y público.
Con esta caravana de tambores y emoción, Montevideo despidió a una de sus voces más queridas. La obra de Rubén Rada, que tendió puentes entre el candombe, el rock, el pop y la canción latinoamericana, seguirá sonando como parte esencial del patrimonio cultural del Río de la Plata.

