Nueva defensa de Fernando Cerimedo desde la cárcel de Palmasola

NewsITe
El consultor político argentino Fernando Cerimedo volvió a expresarse públicamente desde la cárcel boliviana de Palmasola, donde se encuentra detenido, y difundió una nueva carta en la que buscó despejar sospechas sobre su rol en el gobierno del presidente de Bolivia, Rodrigo Paz, y las acusaciones por supuestas maniobras ilícitas.
En el texto, Cerimedo retomó las declaraciones recientes del mandatario boliviano, quien reconoció haber recibido apoyo político de su parte, aunque aclaró que el asesor no cumplía funciones oficiales dentro de la estructura del Ejecutivo. “Reafirmo lo dicho por el presidente Rodrigo Paz”, señaló el ex asesor de Javier Milei, al explicar que necesitaba enviar “un mensaje a la prensa” frente a la repercusión del caso.
El consultor remarcó que, según su visión, “las mentiras o chismes no constituyen hechos” y negó haber tenido facultades formales dentro del gobierno. “Mi rol como colaborador del presidente no me otorgaba ninguna autorización ni poder para actuar o representar a la familia presidencial”, sostuvo, al intentar despegarse de versiones que lo ubicaban como operador con capacidad de decisión.
En ese sentido, enfatizó que nunca habló ni decidió en nombre de terceros. “Jamás actué en nombre de nadie ni tomé decisiones”, planteó, y agregó que no hizo uso de ninguna supuesta influencia. También apuntó contra lo que definió como “mentiras y difamaciones infundadas” que lo presentan como protagonista de maniobras irregulares.
Negación de negociados y respaldo a la familia presidencial
Uno de los tramos centrales de la carta está dedicado a rechazar las acusaciones sobre negociados y actos ilícitos. Cerimedo afirmó que “jamás” participó de operaciones económicas irregulares, “ni de ningún tipo de acto” en su nombre y “mucho menos en nombre de la esposa del presidente”, a quien dijo apreciar profundamente. Además, destacó la “honorabilidad” de la primera dama y de toda la familia presidencial, en un intento por correrse de cualquier sospecha que pudiera salpicar al entorno de Paz.
El consultor también se refirió a los conflictos con su ex pareja, Nadia Beller, tema que –según indicó– habría sido utilizado políticamente por sus detractores. Lamentó que “una situación personal” que no habría podido manejar adecuadamente se transformara en un asunto de interés público, fogoneado, según su interpretación, por sectores que “no quieren sacar a Bolivia del pozo” en el que la habrían sumido “los 20 años del evismo”.
Situación judicial y perspectivas hacia adelante
Sobre su situación procesal, Cerimedo expresó su deseo de que la Justicia boliviana avance con celeridad. Aseguró que aspira a una pronta resolución del caso para poder exponer su versión completa de los hechos. “Pronto la verdad de esta atrocidad saldrá a la luz”, señaló en la carta, donde reiteró que las acusaciones en su contra carecen de sustento y estarían motivadas por la intención de dañar al gobierno de Paz.
Por el momento, no hubo nuevas precisiones oficiales sobre el expediente ni sobre los plazos que manejaría la Justicia boliviana para definir la situación del consultor argentino. Mientras tanto, el caso suma capítulos a partir de las sucesivas cartas difundidas desde Palmasola, en un contexto político regional atravesado por tensiones y disputas discursivas entre oficialismos y oposiciones.
“Jamás participé de negociados ni de ningún tipo de acto en mi nombre y mucho menos en nombre de la esposa del presidente”, afirmó Fernando Cerimedo en su carta desde Palmasola.
La defensa pública de Cerimedo abre interrogantes sobre el impacto político del caso en Bolivia y sobre el alcance de las alianzas entre consultores extranjeros y gobiernos de la región, en un escenario donde las redes sociales y la batalla comunicacional ganan cada vez más peso.

