De la eliminación con Temperley al mazazo ante Santa Fe

NewsITe
River Plate volvió a vivir una noche de frustración en el estadio Monumental tras quedar eliminado por penales ante Independiente Santa Fe, luego de empatar 1-1 en tiempo regular por la Copa Sudamericana. La caída, consumada en una extensa tanda que finalizó 8-7 para el conjunto colombiano, profundiza una crisis deportiva que el club arrastra desde mediados de 2024 y que ya no puede explicarse como una serie de accidentes aislados.
En estos dos años se acumularon derrotas contra rivales de menor jerarquía, tropiezos internacionales, finales perdidas y la pérdida de un lugar en la Copa Libertadores 2026, pese a los millonarios recursos invertidos en planteles y cambios de entrenadores.
Una secuencia de golpes que no se detiene
El primer gran sacudón de esta etapa se produjo el 21 de mayo de 2024, cuando Temperley, por entonces en la Primera Nacional, dejó afuera a River en 16avos de final de la Copa Argentina. El equipo de Núñez ganaba 1-0, pero recibió el empate sobre el cierre con una chilena de Fernando Martínez y terminó cayendo 5-4 en los penales, con el arquero Francisco Rago como héroe del conjunto del Sur.
La herida se profundizó a nivel continental meses después. Ya con Marcelo Gallardo nuevamente en el banco, Atlético Mineiro eliminó a River en las semifinales de la Copa Libertadores 2024 con un global de 3-0. Hubo goleada en Belo Horizonte y un 0-0 en un Monumental preparado para la remontada, pero el equipo se despidió sin poder convertir, pese a haber generado una gran cantidad de situaciones de gol.
El arranque de 2025 tampoco trajo alivio. Talleres de Córdoba se quedó con la Supercopa Internacional en Paraguay, al imponerse por penales tras un 0-0 en 120 minutos, y levantó así el primer título nacional de su historia. Más tarde, Platense sorprendió en el Monumental y dejó a River afuera del Torneo Apertura en cuartos de final, otra vez desde los doce pasos tras un 1-1 en tiempo reglamentario.
Fracaso mundialista, caída en Libertadores y récords negativos
El Mundial de Clubes se presentaba como una gran vidriera deportiva y económica. Sin embargo, River quedó eliminado en fase de grupos: venció 3-1 a Urawa Red Diamonds, empató 0-0 con Monterrey y cayó 2-0 ante Inter de Milán, resultado que lo dejó tercero de su zona con apenas cuatro puntos.
De regreso al continente, la Copa Libertadores 2025 volvió a transformarse en una pesadilla. Palmeiras se impuso 2-1 en el Monumental y 3-1 en Brasil, para cerrar un global de 5-2 en cuartos de final. La Copa Argentina tampoco ofreció consuelo: Independiente Rivadavia lo eliminó en semifinales tras igualar 0-0 y superarlo 4-3 en los penales, camino al primer título oficial del club mendocino.
Las caídas comenzaron a reflejarse en marcas históricas negativas. En el tramo final de 2025, River perdió seis de siete partidos, racha que no se registraba desde 1982. Poco después, hilvanó cuatro derrotas consecutivas como local —ante Palmeiras, Deportivo Riestra, Sarmiento y Gimnasia—, algo que el club no vivía desde 1926.
Sin Libertadores 2026 y un ciclo que se resquebraja
El Clausura 2025 no mostró reacción. Racing lo eliminó en octavos de final con un 3-2 agónico en Avellaneda, gracias a un gol de Gastón Martirena en tiempo adicionado. El balance de la temporada fue inédito: River no disputó ninguna final en los cinco torneos que afrontó y, como consecuencia directa, se quedó sin clasificación a la Copa Libertadores 2026. Finalizó cuarto en la Tabla Anual con 53 puntos y debió resignarse a jugar la Copa Sudamericana, mientras Rosario Central, Boca y Argentinos Juniors se quedaron con los cupos al máximo certamen continental.
La seguidilla de golpes terminó arrastrando al propio Gallardo en su segundo ciclo. El entrenador decidió dar un paso al costado en febrero de 2026, en medio de una serie de 13 derrotas en 20 partidos oficiales, una cifra que remite a registros de comienzos del siglo XX, entre 1910 y 1911.
Coudet, una reacción parcial y otro final doloroso
La llegada de Eduardo Coudet generó una leve reacción y permitió que River alcanzara la final del Apertura 2026. Sin embargo, el título volvió a escaparse de manera dramática: el equipo estuvo dos veces en ventaja ante Belgrano en el estadio Mario Alberto Kempes y terminó perdiendo 3-2, con dos tantos de Nicolás “Uvita” Fernández en los minutos finales. El Pirata cordobés celebró así el primer campeonato de Primera División de su historia.
La Copa Argentina tampoco trajo alivio. Aldosivi sorprendió en Salta con un 3-1 contundente en los 16avos de final, gracias a un doblete de Tomás Fernández y otro gol de Nicolás Cordero, para profundizar la sensación de crisis.
La Sudamericana, última estación de una etapa oscura
Con el foco puesto en la Copa Sudamericana, River buscaba recomponer parte del semestre y recuperar confianza. No lo logró. Tras el 0-0 en Bogotá ante Independiente Santa Fe, el conjunto de Núñez empató 1-1 en el Monumental y quedó eliminado por 8-7 en una extensa definición desde el punto penal, pese a que el arquero Santiago Beltrán llegó a contener tres disparos.
Temperley, Atlético Mineiro, Talleres, Platense, Inter, Palmeiras, Independiente Rivadavia, Racing, Belgrano, Aldosivi e Independiente Santa Fe fueron los protagonistas de una sucesión de golpes que pusieron en jaque la estabilidad deportiva de River, más allá de los millonarios recursos invertidos y los constantes cambios en el banco de suplentes.
El balance de estos dos años deja un diagnóstico contundente: River invirtió fuerte, modificó planteles y entrenadores, pero no pudo traducir ese esfuerzo en títulos. La dirigencia deberá ahora definir el rumbo para cortar una racha que ya forma parte de los períodos más oscuros en la historia moderna del club.

