Tragedia en Nepal: inundaciones dejan 165 muertos

Las lluvias monzónicas desatan una de las peores crecidas recientes

Tareas de rescate tras las inundaciones en Nepal

NewsITe

Las inundaciones en el norte de Nepal ya dejaron al menos 165 personas muertas y 823 desaparecidas, según el último balance difundido por la Autoridad Nacional de Reducción y Gestión del Riesgo de Desastres. Se trata de uno de los episodios más graves vinculados a las lluvias monzónicas de los últimos años en la región del Himalaya.

De acuerdo con el organismo nepalés, entre los desaparecidos hay integrantes de las fuerzas de seguridad, habitantes de las zonas afectadas y turistas tanto locales como extranjeros. Además, 73 personas resultaron heridas y permanecen internadas en distintos hospitales de la zona, muchos de ellos con lesiones graves por el arrastre del agua y los derrumbes.

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La crecida golpeó con especial fuerza al distrito de Rasuwa, en el norte del país, donde el agua arrasó durante la madrugada las localidades de Timure, Rasuwagadhi y Syabrubesi, ubicadas en un corredor estratégico cercano a uno de los principales pasos terrestres hacia el Tíbet. Las autoridades señalaron que el acceso a varias aldeas sigue siendo extremadamente difícil.

La violencia del fenómeno dañó al menos 19 puentes y unos 40 kilómetros de rutas, además de afectar severamente infraestructuras hidroeléctricas y otras instalaciones clave para el abastecimiento y la comunicación. Estos destrozos complican el trabajo de los equipos de rescate, que intentan llegar a los puntos más aislados por vía aérea y terrestre.

Un deslizamiento de tierra detrás del desastre

En un primer momento, el Servicio Geológico de Estados Unidos (USGS) informó sobre un temblor registrado a las 8:37 de la mañana, hora local, en la frontera entre Nepal y China, al norte de Katmandú. El movimiento fue reportado como un sismo de magnitud 4,4, lo que encendió las alarmas en una región altamente sísmica.

Casi en simultáneo, una enorme avalancha de hielo y rocas se desprendió de la ladera de una montaña y cayó sobre el río Lhende Khola, afluente del Bhote Koshi, que fluye desde China hacia Nepal a través de profundos desfiladeros. El impacto habría generado una represa natural y una posterior liberación súbita del agua, desatando la devastadora crecida.

Horas más tarde, el USGS precisó que el registro no correspondió a un terremoto convencional, sino al propio deslizamiento de tierra, cuya energía liberada fue equiparable a un sismo de magnitud 5,2. Este tipo de eventos, cada vez más estudiados, combina procesos geológicos y climáticos extremos, con consecuencias letales para las comunidades de alta montaña.

Rescate, daños y riesgos futuros

  • Más de un centenar y medio de víctimas fatales confirmadas.
  • Cientos de personas continúan desaparecidas, entre ellos turistas.
  • Puentes, rutas e infraestructura hidroeléctrica severamente dañados.
  • Dificultades logísticas para llegar a aldeas aisladas en Rasuwa.

Las autoridades nepalíes advirtieron que el número de víctimas podría aumentar a medida que se acceda a las zonas más remotas y se estabilicen las condiciones climáticas.

Organismos de socorro locales y equipos de apoyo internacional trabajan contrarreloj para asistir a los damnificados, restablecer servicios básicos y evaluar el riesgo de nuevos deslizamientos en las laderas inestables. Nepal, recurrentemente golpeado por inundaciones y terremotos, vuelve a enfrentar el desafío de reconstruir comunidades enteras en un contexto de vulnerabilidad estructural y cambios climáticos que intensifican los eventos extremos.

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