Rodrigo Paz se despega del rol político de Fernando Cerimedo

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El presidente de Bolivia, Rodrigo Paz, salió públicamente a aclarar el vínculo que tuvo con el estratega político argentino Fernando Cerimedo, hoy detenido en Santa Cruz, y negó de manera tajante que haya ejercido funciones oficiales dentro de su gobierno. El mandatario reconoció que Cerimedo colaboró en su campaña electoral y en los primeros meses de gestión, pero insistió en que nunca existió un contrato formal ni una relación laboral directa con la Presidencia.
Paz difundió un mensaje en video de alrededor de cuatro minutos, luego de varios días de silencio tras el ataque armado contra la abogada argentina Nadia Beller, expareja de Cerimedo, hecho que se investiga como un presunto intento de feminicidio. Beller señaló públicamente al consultor como principal sospechoso y aseguró que se movía como un “presidente en la sombra” dentro del gobierno boliviano.
“Cuando ganamos en primera vuelta y llegamos a la segunda vuelta electoral en Bolivia, se generó un contacto con el señor Cerimedo para trabajar, siendo un estratega de reconocimiento mundial, en nuestra campaña electoral”, explicó Paz, al describir cómo se inició el vínculo político. Según su relato, el consultor arribó al país inicialmente para trabajar con otros candidatos y luego se sumó a su espacio en la segunda vuelta.
El presidente admitió que el asesor argentino no solo participó de la estrategia electoral, sino que también aportó en el arranque de su administración. Sin embargo, remarcó que esa colaboración tuvo un carácter acotado y sin continuidad suficiente como para configurar un esquema de trabajo permanente dentro del organigrama estatal.
Sin contrato, sin representación oficial y bajo investigación judicial
Paz fue enfático al subrayar que nunca se formalizó ninguna relación contractual con Cerimedo: “Por eso, nunca hubo un contrato. Por eso, nunca hubo una relación de trabajo directa como la que se puede llevar adelante con ministros, viceministros o delegados presidenciales”, sostuvo. De esta forma, buscó responder a las acusaciones que lo señalan como una figura con influencia decisiva en nombramientos y negociaciones de gobierno.
El mandatario también rechazó que el consultor haya recibido atribuciones para hablar o actuar en nombre del Estado boliviano o de su familia. “El señor Cerimedo jamás tuvo la autorización de representar al Estado boliviano, a la Presidencia, al Gobierno o a mi familia”, enfatizó, alineado con informes difundidos por medios internacionales que siguen el caso.
- Paz reconoció apoyo estratégico de Cerimedo en la campaña y al inicio del gobierno.
- Negó que existiera un contrato o cargo formal dentro del Ejecutivo.
- Beller acusa a Cerimedo de operar como “presidente en la sombra”.
- El consultor argentino está detenido de manera preventiva en Santa Cruz.
“La representación del Ejecutivo solo corresponde a quienes cuentan con un mandato institucional: ministros, viceministros o delegados presidenciales”, remarcó Paz, al intentar delimitar las responsabilidades políticas frente al escándalo.
En paralelo, el presidente aseguró que instruyó a la Policía Nacional a avanzar con todas las diligencias necesarias para esclarecer el ataque contra Beller y prometió acompañar un proceso “transparente y riguroso”. Mientras la causa judicial contra Cerimedo avanza en Bolivia, el gobierno de Paz intenta marcar distancia de su figura y contener el impacto político de un caso que ya trasciende fronteras y vuelve a poner bajo la lupa el rol de los consultores extranjeros en las campañas latinoamericanas.

