Investigan presunta mala praxis en la muerte del juvenil de San Telmo

NewsITe
El anestesiólogo Horacio Esteban Martínez Cerana fue formalmente imputado por el delito de homicidio culposo en la causa que investiga la muerte de Camilo Nuin, futbolista de la Reserva de San Telmo de 18 años. El joven falleció el 25 de junio de 2025 durante una cirugía de rodilla programada en la Clínica Espora, de la localidad bonaerense de Adrogué.
La novedad fue dada a conocer por la familia del jugador a través de la cuenta de Instagram Justicia x Camilo Nuin, desde donde informaron que, por primera vez desde el hecho, hay un profesional de la salud imputado. Al mismo tiempo, remarcaron que la medida no implica una condena y que será la Justicia la que deberá definir las eventuales responsabilidades penales.
La investigación se encuentra radicada en la Unidad Funcional de Instrucción (UFI) N° 10 de Lomas de Zamora, a cargo del fiscal Carlos Pérsico. Desde el inicio del expediente, el representante del Ministerio Público intenta establecer si existió un nexo causal entre la intervención quirúrgica, la anestesia aplicada y la muerte del deportista.
Los hechos bajo la lupa de la Justicia
Nuin ingresó a la clínica para someterse a una operación programada por una lesión en meniscos y ligamentos cruzados de la rodilla, una práctica frecuente entre futbolistas de alta competencia. Sin embargo, en el transcurso de la cirugía sufrió un paro cardiorrespiratorio del que no pudo ser reanimado, lo que derivó en su fallecimiento y en la inmediata apertura de una causa judicial.
El expediente se inició con la carátula de “homicidio culposo” y uno de los ejes de la pesquisa es determinar si la administración de la anestesia, su dosificación o el modo de control intraoperatorio pudieron influir en el desenlace fatal. En ese marco, el rol del anestesiólogo Martínez Cerana quedó en el centro de la investigación y derivó ahora en su imputación formal.
Los padres de Camilo declararon ante el fiscal Pérsico y solicitaron la intervención de un perito de parte para participar en la autopsia y en las pericias complementarias. Buscan así contar con una mirada técnica independiente que permita contrastar los informes de la Junta Médica oficial y despejar dudas sobre cómo se desarrolló la intervención.
El reclamo de la familia y el pedido de justicia
Desde el comienzo, la familia sostuvo que se trató de un posible caso de mala praxis y reclamó una investigación exhaustiva sobre la actuación de todos los profesionales involucrados en la cirugía. El padre de Camilo relató oportunamente que el cirujano les informó que el joven había entrado en paro durante la operación y que se analizaba si había existido un error vinculado con la anestesia, algo que, subrayó, solo podría confirmarse con los resultados definitivos de la autopsia.
En sus publicaciones, los allegados al futbolista remarcan que su objetivo es llegar a la verdad de lo ocurrido y evitar que situaciones similares se repitan. “Nosotros seguiremos haciendo lo mismo que desde el primer día: preguntar, investigar, exigir respuestas y pedir justicia”, señalaron en redes sociales, donde se consolidó una fuerte campaña de acompañamiento al reclamo.
“Porque detrás de cada documento, cada pericia y cada expediente hay una vida. La de Camilo. Que sea justicia”, expresó la familia del jugador, que insiste en que se esclarezcan las circunstancias de su muerte.
Con la imputación del anestesiólogo, la causa ingresa en una nueva etapa, en la que serán clave los informes periciales y las declaraciones de los profesionales que participaron de la cirugía. El avance del expediente será seguido de cerca por el ambiente del fútbol y por organizaciones que monitorean casos de presunta mala praxis en el sistema de salud.

