Meta afronta un acuerdo millonario por el impacto de sus redes en menores

NewsITe
Meta, la empresa matriz de Facebook e Instagram, aceptó pagar unos US$ 17.000 millones y aplicar nuevas medidas de protección infantil para cerrar un juicio histórico en Estados Unidos por la presunta adicción que sus redes generan en niños y adolescentes. El entendimiento pone fin a demandas presentadas por 47 estados, liderados por una coalición de fiscales generales que acusó a la firma de priorizar el negocio por sobre la salud mental de los jóvenes.
Entre los estados que impulsaron la ofensiva judicial se encuentran California, Colorado, Kentucky y Nueva Jersey. En el caso de Virginia, el acuerdo prevé un pago específico de US$ 353 millones, una de las compensaciones más altas en la historia de la protección del consumidor a nivel estatal, según destacó el fiscal general Jay Jones, citado por medios internacionales.
“Durante años, Meta engañó deliberadamente al público acerca de las características de diseño adictivas y perjudiciales que han causado estragos en la salud mental de los jóvenes”, afirmó Jones en un comunicado oficial. Para las autoridades, el compromiso económico y las reformas prometidas por la compañía representan un punto de inflexión en la supervisión de las grandes tecnológicas.
Por qué Meta fue llevada a juicio
La demanda sostuvo que Meta contribuyó a una crisis de salud mental entre adolescentes al diseñar funciones que fomentan el uso compulsivo de Facebook e Instagram: desplazamiento infinito, notificaciones constantes y la lógica de los “me gusta” como medida de validación social. Los fiscales también denunciaron que la empresa habría recopilado datos de menores de 13 años sin consentimiento de sus padres, en violación de la legislación federal.
El juicio, que se inició en Oakland, California, estuvo a cargo de la jueza federal Yvonne Gonzalez Rogers. Aunque se esperaba que otros procesos avanzaran en paralelo en distintos estados, el acuerdo alcanzado adelantó el cierre del litigio y fijó nuevas obligaciones para la compañía en materia de seguridad online.
Las nuevas medidas de seguridad en Facebook e Instagram
En el marco del acuerdo, Meta se comprometió a introducir un “límite máximo” estricto al tiempo diario de uso para menores, además de pausas obligatorias cuando se detecte un uso prolongado. La empresa eliminará las notificaciones emergentes durante el horario escolar de lunes a viernes y reforzará los sistemas de verificación de edad para impedir que usuarios demasiado jóvenes accedan sin controles.
- Restricción de notificaciones y estímulos durante el horario escolar.
- Implementación de límites diarios de uso y pausas forzadas para adolescentes.
- Controles parentales más robustos y sencillos de configurar.
- Filtrado de contenidos sensibles vinculados a trastornos alimentarios y autolesiones.
- Límites a las funciones de comparación social, como el recuento visible de “me gusta”.
También se prevé el fortalecimiento de los controles parentales y la adaptación de los contenidos a cada franja etaria, con el objetivo de reducir el acoso en línea y el acceso a material potencialmente dañino. Estas medidas se suman a herramientas ya existentes, aunque cuestionadas por su baja adopción, como Take a Break y Quiet Mode.
El rol de Instagram y las herramientas bajo la lupa
Adam Mosseri, responsable de Instagram, defendió ante la justicia el historial de la compañía en materia de seguridad infantil. Reconoció que algunas funciones, como Take a Break —que alienta a detenerse luego de un tiempo de desplazamiento continuo—, no tuvieron la adhesión esperada entre los adolescentes. Aun así, aseguró que Meta decidió sostenerlas y mejorarlas.
El programa Quiet Mode, también conocido como Sleep Mode, silencia notificaciones y envía respuestas automáticas cuando alguien intenta contactar al usuario. Pese a estas iniciativas, documentos internos, incluidos en los denominados Facebook Files revelados por la ex empleada Frances Haugen en 2021, indicaron que Meta conocía el impacto negativo de sus plataformas sobre la salud mental juvenil y que no actuó con la rapidez necesaria.
Los fiscales generales sostienen que el acuerdo marca un precedente en la regulación de las grandes tecnológicas y abre la puerta a mayores exigencias de transparencia sobre el diseño de sus plataformas.
Aunque los US$ 17.000 millones representan apenas una fracción de los ingresos proyectados por Meta para 2025, estimados en más de US$ 200.000 millones, el caso sienta una señal política y jurídica de alcance global. Gobiernos, padres y especialistas seguirán de cerca si las nuevas promesas de protección a menores se traducen en cambios concretos en el día a día de quienes usan Facebook e Instagram.

