El Gobierno relanza los hipotecarios con fondos de la ANSES

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El Gobierno nacional puso en marcha un nuevo esquema para reactivar los créditos hipotecarios en la Argentina, con el foco puesto en la compra, construcción, ampliación o refacción de la primera vivienda. La iniciativa, anunciada por el ministro de Economía, Luis Caputo, se apoya en recursos del Fondo de Garantía de Sustentabilidad (FGS) de la ANSES, que serán canalizados hacia los bancos para que dispongan de fondeo de largo plazo.
A diferencia de lo que muchos vecinos podrían suponer, no se trata de una línea directa de préstamos otorgados por el Estado a las familias, sino de un programa destinado a las entidades financieras. Los bancos accederán a estos fondos mediante licitaciones y, como contrapartida, deberán transformarlos en créditos hipotecarios para personas humanas bajo condiciones previamente fijadas por el Ministerio de Economía.
El diagnóstico oficial es que el mercado hipotecario está prácticamente paralizado porque las entidades reciben depósitos a muy corto plazo, mientras que los créditos para vivienda se extienden durante décadas. El nuevo mecanismo busca corregir ese descalce: el Estado colocará depósitos a plazo fijo en pesos ajustados por UVA, más una tasa adicional, y los bancos deberán prestar esos recursos al público en forma de hipotecarios.
Montos, plazos y límites del programa
El programa contempla un monto total de $2 billones, que se irá adjudicando en distintas licitaciones. La primera será por $200.000 millones y ninguna entidad podrá quedarse con más del 20% de ese cupo. Los bancos que resulten ganadores estarán obligados a convertir los fondos en créditos hipotecarios dentro de los 90 días corridos posteriores a la adjudicación.
- Monto total previsto: $2 billones.
- Primera licitación: $200.000 millones.
- Origen de los fondos: Fondo de Garantía de Sustentabilidad (ANSES).
- Destino: compra, construcción, ampliación o refacción de la primera vivienda.
- Beneficiarios finales: personas humanas a través de bancos.
- Plazo mínimo de los créditos: 15 años.
- Monto máximo por préstamo: hasta 150.000 UVA.
Las licitaciones se dividirán en dos tramos: uno a un año de plazo, con una tasa mínima para los bancos de UVA + 2,5%, y otro a cinco años, con una tasa mínima de UVA + 4,5%. Sobre ese fondeo, las entidades deberán estructurar sus líneas de hipotecarios destinadas a la primera vivienda, respetando los topes establecidos por el Gobierno.
Qué implica la tasa tope UVA + 7,5%
Uno de los puntos centrales del programa es el límite a la tasa que los bancos podrán cobrar a los tomadores de crédito. Las entidades que utilicen este esquema de fondeo no podrán ofrecer préstamos hipotecarios con un costo superior a UVA + 7,5% anual. En la práctica, esto significa que el capital adeudado se irá actualizando según la Unidad de Valor Adquisitivo (UVA), que sigue la evolución de la inflación, y sobre ese capital ajustado se aplicará un interés que no podrá superar el 7,5%.
Cada banco tendrá margen para diseñar sus propias condiciones comerciales —por ejemplo, plazos superiores al mínimo de 15 años, requisitos de ingresos, porcentajes de financiamiento y gastos asociados— pero siempre deberá respetar el techo de tasa fijado por el Ministerio de Economía, así como el límite de 150.000 UVA por préstamo.
“El objetivo es que más familias puedan acceder a su primera vivienda, mientras el sistema financiero cuenta con fondeo de largo plazo y reglas claras para ofrecer hipotecarios”, plantean en el Palacio de Hacienda.
Un ejemplo de cuota y requisitos de ingreso
Para ilustrar cómo podría funcionar este tipo de crédito, el Gobierno difundió una simulación oficial. En el caso de una vivienda valuada en USD 106.667, el préstamo cubriría el 75% del valor de la propiedad. Traducido a pesos, esto representa unos $120.920.000, con una tasa de UVA + 7% y un plazo de 25 años.
Según esa estimación, la cuota inicial rondaría los $865.098 mensuales. Para poder acceder, el grupo familiar debería demostrar ingresos netos por alrededor de $3.460.391, de modo de mantener una relación cuota/ingreso del 25%. Se trata de un ejemplo orientativo, ya que cada entidad definirá sus condiciones concretas al momento de lanzar sus propias líneas.
Con este programa, la Casa Rosada apuesta a reactivar el mercado hipotecario, prácticamente congelado en los últimos años, y a facilitar el acceso al crédito para sectores formales con capacidad de pago. La clave estará en cómo respondan los bancos, qué condiciones efectivas ofrezcan y cómo evolucione la inflación, ya que la actualización por UVA seguirá siendo un factor determinante en el costo final de las cuotas.

