Arruabarrena suma variantes clave para el tramo decisivo

NewsITe
Boca Juniors se ilusiona con recuperar en septiembre a dos piezas importantes para el plantel de Rodolfo Arruabarrena: el delantero paraguayo Adam Bareiro y el mediocampista Rodrigo Battaglia. Ambos futbolistas atraviesan la etapa final de sus respectivas recuperaciones y el cuerpo técnico proyecta sumarlos de manera gradual al trabajo grupal en las próximas semanas.
Según pudo saber Noticias Argentinas, en el club son prudentes con los plazos, pero reconocen que el panorama médico es hoy mucho más alentador que hace unos meses. La expectativa es que, si la evolución se mantiene sin contratiempos, Bareiro y Battaglia puedan reaparecer en la lista de convocados durante el próximo mes y reforzar así un plantel que buscará llegar con fuerza al tramo decisivo del semestre.
La larga recuperación de Adam Bareiro
Bareiro no juega desde el 9 de mayo, cuando fue titular frente a Huracán por los octavos de final del Torneo Apertura. Aquel día sufrió un doble desgarro en la zona del complejo aductor y en el recto anterior del abdomen izquierdo, una lesión que lo marginó de los últimos partidos de Boca en el primer semestre y también lo dejó sin Mundial 2026 con la selección de Paraguay, dirigida por Gustavo Alfaro.
El ex San Lorenzo logró iniciar la pretemporada a la par del resto, pero cuando se acercaba su regreso apareció un nuevo inconveniente: una hernia de disco lumbar lo sacó de carrera pocos días antes del cruce ante Sarmiento por la Copa Argentina. El atacante se sometió a un bloqueo lumbar y optó por evitar el quirófano, por lo que desde entonces lleva adelante un tratamiento específico y controlado por el cuerpo médico.
Actualmente realiza trabajos livianos en el campo de juego combinados con tareas en el gimnasio, siempre con una rutina diferenciada del grupo principal. En Boca evitan fijar una fecha exacta para su reaparición porque se trata de una lesión cuya evolución puede variar día a día: hay jornadas en las que el futbolista no siente dolor y otras en las que reaparecen molestias en la zona lumbar.
La incertidumbre en torno a la recuperación del paraguayo fue uno de los factores que empujó al club a reforzar el frente de ataque en este mercado con la llegada de Enner Valencia. De todos modos, en el cuerpo técnico consideran que, si Bareiro responde bien a las exigencias, podrá competir por un lugar y darle a Arruabarrena una alternativa de área con características diferentes.
Battaglia, una pieza versátil que vuelve
El caso de Rodrigo Battaglia también preocupa y entusiasma a partes iguales. El mediocampista no disputó minutos oficiales en lo que va de 2026 y su última aparición fue en diciembre pasado, cuando ingresó sobre el final de la semifinal del Torneo Clausura frente a Racing. Durante la pretemporada se agravó una tendinopatía insercional crónica en el tendón de Aquiles derecho y finalmente tuvo que ser operado el 2 de febrero.
Desde entonces transita un extenso proceso de recuperación, rehabilitación y fortalecimiento muscular. En esta etapa combina ejercicios suaves sobre el césped con un intenso trabajo en el gimnasio para recuperar la masa y la potencia perdidas durante tantos meses de inactividad. Los partes que recibe el cuerpo técnico son positivos y en el club creen que septiembre puede marcar su regreso a los entrenamientos plenos con el plantel.
La vuelta de Battaglia es vista como estratégica por Arruabarrena, ya que el futbolista puede desempeñarse tanto como mediocampista central como marcador central. En dos sectores sensibles del equipo, su presencia ampliaría el abanico de opciones para rotar, dosificar cargas y cubrir eventuales ausencias por lesión o suspensión en la etapa definitoria de las competencias.
Impacto en la planificación de Boca
Antes de lesionarse, Battaglia se había consolidado como una pieza de confianza para el entrenador: durante 2025 llegó a disputar todos los minutos de Boca en el Mundial de Clubes, lo que dimensiona su importancia en la estructura del equipo. La posibilidad de recuperar a un jugador con ese rodaje, sumada al regreso progresivo de Bareiro, configura un escenario más favorable para el Xeneize de cara a lo que viene.
En el club insisten en que no habrá apuros y que la prioridad pasa por garantizar que ambos futbolistas estén en plenitud física cuando vuelvan a competir. Si los tiempos se cumplen como se espera, septiembre podría significar mucho más que un cambio de mes: sería el momento en que Boca recupere dos “soldados” clave para sostener sus aspiraciones deportivas en el cierre del año.

