Fico reclama diálogo y rechaza que Pekín sea tratado como un enemigo

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El primer ministro de Eslovaquia, Robert Fico, se desmarcó del tono más confrontativo que algunos socios europeos mantienen con China y pidió que la relación entre la Unión Europea (UE) y Pekín se encare como una “competencia amistosa”, lejos de la lógica de enemigos y de la simple imposición de barreras comerciales.
Las declaraciones se conocieron tras la reunión que Fico mantuvo en Bratislava con el presidente del Consejo Europeo, Antonio Costa, quien inició en la capital eslovaca su tradicional gira por distintos países de la UE para preparar la agenda política y económica del bloque. Durante el encuentro, ambos repasaron temas centrales como el próximo presupuesto de largo plazo de la Unión, la competitividad frente a otras potencias, los precios de la energía y el debate sobre una nueva ampliación.
De acuerdo con lo trascendido, Fico expresó una fuerte preocupación por la capacidad de la UE para competir en el escenario global. Sin embargo, sostuvo que la respuesta no debería ser el proteccionismo. “Una mayor competitividad no se logra con nuevos aranceles o barreras, sino haciendo las cosas mejor y desempeñándonos mejor que otros”, fue el mensaje que buscó instalar, de acuerdo con la agencia Xinhua.
En ese marco, el jefe de Gobierno eslovaco cuestionó la idea de presentar a China como un adversario estructural. “No creo que debamos combatir contra China erigiendo barreras y tratándola como enemiga. China es un país con el cual debemos competir con un espíritu amistoso y esforzarnos por desempeñarnos mejor”, remarcó, en línea con la postura de varios Estados miembros que buscan preservar un perfil más pragmático en la relación con Pekín.
Presupuesto europeo, cohesión y apoyo al este del bloque
La discusión sobre el próximo presupuesto plurianual de la UE fue otro de los puntos clave del encuentro. Fico defendió la necesidad de mantener una política de cohesión fuerte, instrumento que financia obras de infraestructura, desarrollo regional y reducción de desigualdades entre las distintas zonas del bloque.
- Pidió recursos adicionales para los países del este de la UE que comparten frontera con Ucrania.
- Subrayó que esas naciones afrontan mayores costos por la guerra y la inestabilidad regional.
- Planteó que la cohesión es esencial para evitar una brecha creciente entre el oeste y el este de Europa.
El primer ministro añadió que una política agrícola común sólida también es prioridad para Bratislava, en línea con los reclamos de varios socios del centro y este europeo, donde el sector rural tiene un fuerte peso económico y social.
Ampliación de la UE y advertencia sobre el ingreso de Ucrania
Fico y Costa abordaron además el sensible capítulo de la ampliación. Eslovaquia reafirmó su respaldo a los países que buscan ingresar a la Unión, pero el jefe de Gobierno fue categórico al exigir que todos los aspirantes cumplan estrictamente con los criterios fijados por Bruselas.
“Esto significa ni excepciones ni atajos. Y esto es aplicable también a Ucrania”, sostuvo Fico, al advertir que el proceso de adhesión no debe acelerar a Kiev en desmedro de otros candidatos como Albania, Montenegro o Serbia, que llevan más años de preparación para convertirse en miembros plenos.
Fico reclamó que Ucrania no se adelante a Albania, Montenegro o Serbia, países que, según dijo, “se prepararon durante mucho más tiempo” para entrar a la Unión Europea.
En un contexto internacional marcado por la guerra en Ucrania, la creciente rivalidad entre Estados Unidos y China y el debate interno sobre el rumbo económico europeo, la posición de Eslovaquia suma una voz que pide equilibrio: competir con Pekín sin caer en una guerra comercial y ampliar la UE sin desnaturalizar las reglas de adhesión que rigen para todos los candidatos.

