Irán denuncia una guerra económica total de EE.UU.

Escalada de tensión entre Teherán y Washington por nuevas sanciones

El presidente de Irán Masoud Pezeshkian durante un discurso televisado

NewsITe

El presidente de Irán, Masoud Pezeshkian, advirtió que su país enfrenta una “guerra total” en los frentes económico, militar y de seguridad, en medio de una nueva ofensiva de presión impulsada por Estados Unidos. En un mensaje televisado difundido por la agencia oficial IRNA, el mandatario subrayó que la República Islámica permanece “de pie” ante lo que calificó como una campaña desigual de sus adversarios.

Pezeshkian aseguró que su administración está trabajando “de todo corazón” para contener la inflación y aliviar el impacto de las sanciones sobre la población iraní. El líder insistió en que, pese a la presión de Washington, el gobierno busca sostener el funcionamiento de la economía y evitar un mayor deterioro del nivel de vida, en un contexto marcado por restricciones financieras y comerciales crecientes.

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El tono confrontativo se intensificó luego de que el expresidente estadounidense Donald Trump anunciara en la red social Truth Social lo que denominó “la operación económica más aplastante jamás emprendida” contra cualquier país que preste ayuda a Irán. El republicano describió la iniciativa como un “día D económico” y prometió un aislamiento sin precedentes, lo que reaviva la retórica de máxima presión de su anterior gestión.

Amenazas, memorandos y un proceso de diálogo en suspenso

En respuesta, el ministro de Relaciones Exteriores iraní, Seyed Abbas Araghchi, afirmó que Estados Unidos no tiene otra alternativa que “hablar respetuosamente” con el pueblo iraní. En un comunicado recogido por IRNA, el canciller calificó la ofensiva anunciada por Trump como un nuevo capítulo de un guion ya conocido en la política estadounidense hacia Teherán.

Araghchi sostuvo que la denominada “operación económica” recuerda a sanciones y presiones anteriores, a las que calificó como una “película repetitiva” frente a la cual Irán asegura haber desarrollado mecanismos de resistencia. Según el canciller, Washington vuelve a utilizar el recurso de las medidas económicas punitivas como instrumento central de su estrategia en Medio Oriente.

El endurecimiento del discurso se produce pese a la existencia de un memorando de entendimiento firmado el 18 de junio entre Estados Unidos e Irán, destinado a poner fin al conflicto regional en distintos frentes, incluido el Líbano. El acuerdo preveía un período de 60 días para negociar una solución más amplia, plazo que venció el lunes pasado sin resultados concretos a la vista, mientras la escalada verbal complica las perspectivas de un entendimiento.

El rol de Pakistán y la búsqueda de estabilidad regional

En este escenario de tensión creciente, Pakistán intenta posicionarse como mediador entre Washington y Teherán. El jefe del Estado Mayor del Ejército paquistaní, el mariscal de campo Syed Asim Munir, realiza esta semana una visita oficial a Irán al frente de una delegación militar de alto nivel, con el objetivo de profundizar la cooperación bilateral y apuntalar los esfuerzos de distensión regional.

  • La Cancillería iraní informó que la agenda de Munir incluye reuniones con altas autoridades políticas y de defensa en Teherán.
  • Según el vocero del Ministerio de Relaciones Exteriores, Esmaeil Baghaei, Pakistán busca reforzar la paz y la seguridad en Asia Occidental.

Islamabad ha desempeñado un rol activo en las conversaciones de paz entre Irán y Estados Unidos desde el estallido de la guerra el 28 de febrero, facilitando contactos indirectos y canales de diálogo. En una comunicación telefónica reciente, Araghchi y Munir revisaron los últimos acontecimientos regionales y coincidieron en la necesidad de evitar una mayor desestabilización que impacte sobre toda la región.

“Sabemos cómo lidiar con esta película repetitiva de presiones y sanciones”, afirmó el canciller iraní Seyed Abbas Araghchi, al comparar la nueva ofensiva económica con anteriores campañas de Washington.

Mientras Teherán denuncia una ofensiva económica y de seguridad “total” y Washington amenaza con sanciones más duras, el futuro de las negociaciones sigue envuelto en incertidumbre. La mediación de países como Pakistán aparece como una de las pocas herramientas para evitar que la confrontación se profundice y derive en una nueva crisis de alcance global.

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