Crece la tensión por la actualización de aranceles registrales

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La reciente disposición 160/2026 del Ministerio de Justicia de la Nación reavivó la discusión en torno a los costos que deben afrontar los propietarios de autos y motos para inscribir sus vehículos en la Dirección Nacional de los Registros de la Propiedad Automotor (DNRPA). La medida, que comenzó a regir el 1° de agosto de 2026, generó fuertes cuestionamientos y obligó a la cartera encabezada por Juan Bautista Mahiques a salir a dar explicaciones públicas.
El eje de la controversia pasa por la aprobación de una nueva tabla de valores de referencia para automotores y motovehículos. Esa tabla es la base sobre la cual los Registros Seccionales calculan los aranceles que perciben por los trámites de inscripción inicial y transferencia. Al tratarse de montos vinculados directamente al valor de venta de los vehículos, cualquier actualización impacta de lleno en el bolsillo de los usuarios.
Fuentes del sector señalan que el sistema de registros automotores se ha transformado, con el paso del tiempo, en una caja estatal manejada con poca transparencia, donde circulan fondos de alto volumen y escaso control externo. Cada vehículo, tanto nacional como importado, debe abonar el 1% de su valor de venta para poder inscribirse, lo que implica cifras significativas en un contexto de fuerte suba de precios en el mercado automotor.
El texto publicado en el Boletín Oficial el 3 de agosto introduce, además, un punto que encendió aún más las alarmas entre especialistas y usuarios: para aquellos modelos y años que no figuren en la tabla de valuaciones, el Registro Seccional deberá sumar un 8% al valor establecido para el año inmediato anterior. De este modo, aun sin una lista específica, el valor de referencia tiende a incrementarse automáticamente.
Qué dice el Gobierno sobre el impacto en el bolsillo
La decisión fue adoptada por Patricio Quinto José Gilligan, titular de la Dirección Nacional del Registro Oficial. Sin embargo, desde el Ministerio de Justicia procuraron despegar a la actual gestión de cualquier intento de aumento directo de tasas. Ante la consulta de la Agencia Noticias Argentinas, voceros oficiales aclararon que no se dictó ninguna nueva resolución que incremente los aranceles que paga el usuario.
Según explicaron, la disposición forma parte de un mecanismo normado de actualización periódica del valor base de los vehículos, con ajustes mensuales automáticos. Esta actualización, insistieron, no modifica la alícuota del 1% que se cobra por la inscripción inicial ni otros emolumentos que perciben los registros, aunque en la práctica sí puede derivar en montos finales más altos al tomar como base valores de mercado crecientes.
- Actualización mensual automática de la tabla de valuaciones.
- Mantenimiento de la tasa de inscripción inicial en el 1% del valor del vehículo.
- Adición del 8% para modelos no contemplados en la tabla del año en curso.
- Crece el debate por el rol y la transparencia de los registros automotores.
“Cuando se anuncie una actualización arancelaria, será al mismo tiempo que la eliminación de registros y la autogestión online, atenuando así el impacto económico final para el usuario”, anticiparon fuentes oficiales.
En el Gobierno insisten en que se trata de una herramienta técnica para mantener actualizados los valores de referencia y no de un incremento de impuestos encubierto. No obstante, la medida vuelve a poner bajo la lupa el esquema de registros automotores, sus costos y la necesidad de avanzar hacia un sistema más simple, digital y controlado, que reduzca la carga económica sobre los propietarios de vehículos en todo el país.
Mientras tanto, la polémica continúa y se espera que el anuncio sobre una eventual reforma integral del sistema, que incluiría reducción de registros y mayor autogestión online, se convierta en uno de los próximos debates centrales en materia de política pública y servicios al ciudadano.

