Colapinto rescata un avance, pero vuelve a señalar a Alpine

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Franco Colapinto cerró un fin de semana exigente en el Gran Premio de Países Bajos de Fórmula 1, disputado en el tradicional circuito de Zandvoort, con sensaciones encontradas: si bien logró avanzar en pista y terminar por delante de uno de los Audi, volvió a apuntar contra el rendimiento general de su Alpine, un tema que ya es reiterado en la temporada.
El argentino finalizó 12° en la carrera Sprint y se ubicó 14° en la clasificación general, en un contexto en el que la escudería francesa atraviesa una fase de transición técnica y depende en gran medida de las esperadas mejoras aerodinámicas para tratar de meterse con regularidad en la zona de puntos.
“Fue una carrera dura, con un auto que estaba bastante desconectado, así que por ese lado me costó un poco”, reconoció Colapinto tras bajar del monoplaza. Más allá de la crítica, destacó la importancia de haber podido superar a uno de los Audi, un rival directo en la parte media-baja de la parrilla, aun sin contar con las últimas actualizaciones del equipo.
Un Alpine con dos realidades: Gasly con mejoras y Colapinto sin ellas
Alpine solo dispuso de un juego del nuevo paquete aerodinámico en Zandvoort y decidió montarlo exclusivamente en el auto de Pierre Gasly. El francés mostró un salto de rendimiento, logró meterse en los puntos y encendió una pequeña luz de esperanza dentro de la escudería, que viene sufriendo por falta de competitividad desde el inicio del año.
Colapinto, en cambio, debió correr con la versión anterior del auto. Esa diferencia técnica se notó en el ritmo de carrera y explica, en parte, la frustración del piloto argentino, que considera que arrastra “los mismos problemas de siempre” en términos de balance, tracción y velocidad punta, especialmente en los tramos de alta exigencia aerodinámica.
“Son los mismos problemas de siempre con este auto y este paquete, pero por suerte las mejoras están funcionando bien”, analizó, poniendo el foco en que el punto positivo del fin de semana fue comprobar, a través del rendimiento de Gasly, que el nuevo kit puede marcar una mejora real cuando esté disponible en ambos monoplazas.
Expectativa por Monza y el salto que necesita el argentino
La mirada de Colapinto ya está puesta en el Gran Premio de Italia, en Monza, donde Alpine planea igualar condiciones y montar las nuevas piezas en su auto. El circuito italiano, conocido como el “Templo de la Velocidad”, será una prueba clave para verificar si el paquete técnico permite dar un paso adelante en rectas largas y frenadas fuertes, dos puntos donde el equipo viene perdiendo terreno.
- Colapinto deberá esperar hasta Monza para recibir el nuevo paquete aerodinámico.
- Gasly ya estrenó las piezas y sumó un punto en Zandvoort, señal de mejora en Alpine.
- El argentino destaca haber terminado por delante de un Audi pese a la desventaja técnica.
- El equipo trabaja en la puesta a punto actual para minimizar los déficits en el corto plazo.
Hasta que lleguen las actualizaciones, Alpine intentará exprimir al máximo la configuración disponible para darle a Colapinto herramientas que le permitan acercarse a la zona de puntos en la carrera principal. En una temporada marcada por la irregularidad y los cambios constantes, el piloto argentino se sostiene en su capacidad para avanzar en pista y en la expectativa de que las mejoras técnicas puedan, por fin, respaldar su rendimiento.
“Pierre anduvo rápido y el auto está funcionando mejor. Eso es lo más positivo del fin de semana”, subrayó Colapinto, resumiendo el clima interno en Alpine: preocupación por el presente, pero también esperanza de que el próximo paso técnico sea el comienzo de una recuperación.
Con Zandvoort como punto de inflexión, Monza asoma como la primera gran oportunidad para que Colapinto disponga del mismo material que su compañero y pueda medirse en igualdad de condiciones en el siempre exigente mundo de la Fórmula 1.

