Mandatarios del Norte y la Patagonia defendieron el régimen de grandes inversiones

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En el marco del Consejo de las Américas, cuatro gobernadores de distintas regiones del país coincidieron en respaldar el Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI) y en subrayar su impacto en las economías provinciales, en especial en sectores clave como la minería y la energía. Al mismo tiempo, reclamaron con fuerza que las inversiones se acompañen con obras de infraestructura que mejoren la calidad de vida de la población.
Del encuentro participaron Carlos Sadir (Jujuy), Gustavo Sáenz (Salta), Rolando Figueroa (Neuquén) e Ignacio Torres (Chubut), quienes expusieron ante empresarios y funcionarios nacionales y extranjeros sobre el potencial productivo de sus territorios y el rol que, según plantean, cumple el RIGI para atraer capitales de largo plazo.
Sadir destacó que Jujuy se consolidó como una de las provincias líderes en minerales críticos y remarcó que el distrito produce alrededor del 60% del litio que la Argentina exporta al mundo. Sostuvo que el desarrollo apenas está comenzando y que existen condiciones para ampliar la producción, siempre y cuando se mantenga el rumbo económico y se brinde previsibilidad a los inversores.
“Apoyamos el RIGI y no nos equivocamos”, afirmó el mandatario jujeño, al señalar que el régimen genera un derrame positivo sobre proveedores mineros y sobre otros sectores vinculados a la cadena de valor, con impacto en empleo, servicios y actividad local. En esa línea, insistió en que la seguridad jurídica y la estabilidad de las reglas son determinantes para sostener proyectos de gran escala.
Salta, Neuquén y Chubut reclaman infraestructura y reglas claras
Gustavo Sáenz recordó que Salta fue la primera provincia en adherir al RIGI y aseguró que el esquema “da beneficios a quienes invierten” y resulta clave para garantizar la continuidad de los proyectos. Informó que, solo en los tres desarrollos que se encaran en su territorio, se proyectan inversiones por unos US$ 12.000 millones en los próximos años.
El salteño pidió que las oportunidades lleguen a todos los habitantes y envió un mensaje directo a las empresas: les reclamó que prioricen el desarrollo de proveedores locales para generar empleo genuino en la región. También subrayó la urgencia de avanzar en obras de infraestructura estratégicas, como rutas, energía y logística, para sostener el crecimiento.
Desde la Patagonia, el neuquino Rolando Figueroa valoró la ampliación del RIGI y aseguró que las promociones en materia energética fueron decisivas para que el país pueda competir en los mercados internacionales. Indicó que las divisas que genera Neuquén contribuyen a sostener la estabilidad macroeconómica nacional y detalló que en la provincia se están ejecutando alrededor de 1000 kilómetros de nuevas rutas, 650 de repavimentación y 10 escuelas técnicas, entre otras obras.
Ignacio Torres, gobernador de Chubut, puso el foco en el desafío de ganar competitividad en un contexto global cambiante. Recordó que el primer proyecto bajo el RIGI en su provincia fue por unos 1000 millones de dólares y que el Gobierno nacional reconoció allí el potencial del petróleo convencional. Advirtió, sin embargo, que las mejoras en inversión deben reflejarse “en el metro cuadrado de la ciudadanía”, a través de infraestructura y servicios.
- Los mandatarios reivindicaron el RIGI como herramienta para atraer capitales de gran escala.
- Reclamaron seguridad jurídica, estabilidad macroeconómica e inversiones en rutas, energía y educación.
- Coincidieron en que los beneficios deben traducirse en empleo y mejor calidad de vida para las comunidades.
“Apoyamos el RIGI y no nos equivocamos”, sostuvo el gobernador de Jujuy, Carlos Sadir, al destacar el impacto del régimen sobre la minería del litio.
Los cuatro gobernadores remarcaron que la Argentina atraviesa una oportunidad que no puede desaprovecharse, especialmente en minería, petróleo y gas. En ese marco, llamaron a preservar la institucionalidad y la seguridad jurídica, y a asegurar que cada dólar de inversión se traduzca en desarrollo concreto en las provincias productoras.

