Controversia en Puan por la indumentaria de los empleados municipales

NewsITe
Un hecho insólito en el distrito bonaerense de Puan reavivó la discusión sobre los límites entre la gestión pública y la autopromoción política. Empleados municipales denunciaron que la nueva indumentaria de trabajo, recientemente entregada por el Ejecutivo local, lleva impresa la leyenda: “Gestión Intendente Lic. Diego Reyes”.
La decisión, atribuida a la administración del intendente Diego Reyes, generó fuerte malestar entre los trabajadores, quienes plantean que se trata de un uso indebido de bienes públicos para fines promocionales. El caso recuerda inmediatamente al episodio de 2001, cuando el entonces gobernador bonaerense Carlos Ruckauf repartió zapatillas escolares con su firma estampada, lo que también despertó críticas por su carácter propagandístico.
Según reconstruyó Noticias Argentinas, la polémica surgió tras la entrega de chombas y uniformes reglamentarios que, además de la identificación del municipio, incorporan una referencia directa al jefe comunal. Desde el punto de vista de los trabajadores, esta mención excede lo meramente institucional y convierte la indumentaria en un soporte de campaña permanente.
Reclamo gremial y fundamentos legales
Frente a esta situación, la Asociación de Obreros y Empleados Municipales (AOEM) de Puan presentó el 13 de agosto una nota formal ante el Municipio para exigir el retiro inmediato de la leyenda en toda la ropa provista al personal. En el escrito, el gremio cuestiona que se utilicen recursos estatales para difundir el nombre del intendente y advierte sobre posibles violaciones normativas.
La AOEM sostiene que la inscripción “Gestión Intendente Lic. Diego Reyes” “excede claramente la mera identificación institucional del Estado municipal” y se enmarca en una finalidad ligada a la promoción de la gestión de gobierno. En esa línea, el sindicato menciona la obligación de respetar la neutralidad estatal y la Ley de Ética Pública, que prohíbe la autopromoción de funcionarios mediante el uso de bienes públicos.
Además, el gremio recuerda que la Ley de Empleo Municipal establece que la ropa de trabajo tiene una finalidad estrictamente funcional: debe servir para identificar al personal y garantizar condiciones adecuadas de seguridad e higiene, pero no puede transformarse en un vehículo partidario ni en un mensaje personalizado a favor de una autoridad de turno.
Plazos, posibles denuncias y debate político
En la presentación realizada ante el Ejecutivo, la AOEM otorgó un plazo de diez días hábiles para que el Municipio informe quién autorizó la inclusión de la leyenda y qué criterios se siguieron para tomar esa decisión. El sindicato advirtió que, si no se corrige la situación y no se retira el nombre del intendente de las prendas, avanzará con denuncias administrativas y judiciales ante el Tribunal de Cuentas de la provincia de Buenos Aires.
El episodio vuelve a poner sobre la mesa una discusión recurrente en la política argentina: hasta qué punto los funcionarios pueden asociar su nombre, su marca personal o su gestión a bienes financiados con fondos públicos. Organizaciones gremiales y especialistas en derecho público suelen coincidir en que la frontera entre la comunicación institucional y la propaganda política debe ser nítida, especialmente en niveles de gobierno cercanos a la ciudadanía, como los municipios.
Para la AOEM de Puan, estampar el nombre del intendente en la ropa de trabajo de los empleados “vulnera principios constitucionales y normas de ética pública”, y sienta un precedente preocupante si no es corregido.
Mientras se aguarda la respuesta oficial del Municipio y una eventual rectificación de la medida, el caso ya generó repercusión en ámbitos gremiales y políticos de la provincia de Buenos Aires, donde se observa con atención el desenlace de un conflicto que combina símbolos, poder local y límites legales a la autopromoción.

