Clausuran una galería y 10 cuevas de celulares robados en Once

NewsITe
Un amplio operativo de control encabezado por el Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires derivó en la clausura de una galería comercial y de al menos 10 locales dedicados a la compraventa y reparación de celulares usados en el barrio de Once. Durante los procedimientos, las autoridades secuestraron 75 teléfonos móviles, módulos, repuestos y herramientas presuntamente vinculadas al circuito ilegal de dispositivos robados.
Los allanamientos, realizados por la Agencia Gubernamental de Control (AGC) junto con la Policía de la Ciudad, se llevaron a cabo en comercios ubicados sobre la avenida Corrientes al 2100, en Junín al 3003 y en varias galerías reconocidas de la zona: “La Juanita”, sobre Avenida Pueyrredón 9, “La Internacional”, en Corrientes 2330, y el centro comercial “La Recova”, en la intersección de Azcuénaga y Pueyrredón.
Se trata de un sector que el reciente decreto del jefe de Gobierno porteño, Jorge Macri, identifica como de “Alta criticidad” por la concentración de negocios dedicados a la reparación y reventa de equipos usados sin documentación que respalde su origen. En este contexto, las autoridades apuntan a desarticular las denominadas “cuevas” donde se reciclan y distribuyen celulares robados en distintos puntos de la Ciudad.
En uno de los locales de la galería “La Recova”, el número 47, los inspectores secuestraron 22 celulares, 79 módulos de pantalla y herramientas de soldadura. Entre los equipos recuperados había marcas de alta gama como iPhone, Motorola y Samsung, varios de ellos con denuncias activas por robo registradas ante el Ente Nacional de Comunicaciones (ENACOM).
Imputaciones y avance contra el circuito ilegal
Durante el operativo, una clienta se presentó en el local justamente cuando se realizaba la inspección para dejar su teléfono a reparar. Al verificar el IMEI, la Policía detectó que el aparato figuraba como robado, por lo que la Justicia dispuso la imputación tanto de la mujer como del encargado del comercio, un ciudadano peruano de 44 años. El caso ilustra cómo los dispositivos sustraídos vuelven al circuito comercial mediante locales que aparentan funcionar de forma regular.
Tras el secuestro de los equipos y el relevamiento de la documentación, la galería “La Recova”, fuertemente orientada a la compraventa de celulares, fue finalmente clausurada. Desde el Gobierno porteño destacaron que estas acciones forman parte de una política de “ley y orden” que, según señalan, permitió reducir los índices de robo y homicidios a mínimos históricos en la Ciudad.
“Reventamos 10 cuevas de celulares robados en Once. Reitero por si a estos mafiosos no les quedó claro: o dejan de vender celulares robados o no vamos a dejar ni un local en pie. Ley y orden”, afirmó Jorge Macri al referirse al operativo.
El decreto que endurece los controles en zonas críticas
El martes, Jorge Macri firmó un decreto que declara por 90 días la emergencia en la actividad de comercialización y reparación de celulares usados en toda la Ciudad. La normativa establece un registro de trazabilidad para equipos y repuestos, refuerza los controles y suspende temporalmente nuevas habilitaciones en áreas definidas como “Zonas de Alta Criticidad”, donde se concentra la actividad irregular.
- Durante la emergencia, la AGC y el Ministerio de Seguridad dispondrán operativos extraordinarios y coordinados en los puntos con mayor riesgo.
- Los comercios deberán acreditar el origen legítimo de todos los equipos, partes y repuestos; quienes no lo hagan podrán ser clausurados.
- Se establecen como primeras zonas de intervención: Retiro–Microcentro, Balvanera–Once, Liniers–Límite Oeste y Chacarita–Villa Crespo.
- En esos barrios se suspenderá el otorgamiento de nuevas habilitaciones, transferencias y ampliaciones de rubros vinculadas a la compraventa y reparación de celulares usados.
Con estas medidas, la Ciudad busca cortar la cadena que comienza con el robo de teléfonos en la vía pública y termina en locales que los reacondicionan y los vuelven a poner en circulación. Los operativos en Once se presentan como un caso testigo de la nueva etapa de controles que, según adelantaron las autoridades, se replicará en otros puntos estratégicos del territorio porteño.

