Empresas brasileñas recurren al concurso para ganar oxígeno financiero

NewsITe
El uso de la llamada “recuperación judicial”, equivalente al concurso de acreedores en la Argentina, se disparó en Brasil en el último año en un contexto de falta de crédito, presión de las importaciones y dificultades en el sector agropecuario. De acuerdo con un relevamiento de la consultora RGF, especializada en reestructuraciones empresariales, los pedidos de este mecanismo crecieron un 65,8% entre el segundo trimestre de 2023 e igual período de 2024.
Esa figura legal permite a las compañías con problemas financieros renegociar sus deudas bajo supervisión judicial y seguir operando, evitando la quiebra inmediata. Medios como Folha de São Paulo y Jornal do Brasília advierten que cada vez más firmas recurren a esta vía para ganar tiempo, preservar empleos y sostener su cadena de pagos.
Los datos del Observatório Brasileiro de Recuperação Extrajudicial (Obre) muestran que las recuperaciones judiciales pasaron de 43 a 82 casos en el último año, lo que implica un salto del 90%. Solo en lo que va de 2024 ya se contabilizan 44 pedidos formales, una señal de la tensión que atraviesan múltiples actividades productivas.
Golpe al agro, la logística y el comercio interno
El fenómeno impacta con fuerza en el agronegocio, el transporte y la logística. Miles de empresas vinculadas al campo se presentaron a la recuperación judicial en distintos estados brasileños. En Río de Janeiro, el número de personas jurídicas del sector agropecuario que optaron por este camino se incrementó 66% en los últimos doce meses.
Productores y cámaras empresarias apuntan a una combinación de factores: encarecimiento del crédito, volatilidad de los precios internacionales de los insumos, y episodios climáticos extremos que afectaron los rindes. A ello se suma la competencia de productos importados, en particular desde China, que presiona a la baja los precios de la industria local.
“La coyuntura arruina empresas ya fragilizadas”, advirtió el especialista en reestructuraciones Claudio Damasceno, al analizar el escenario. En las últimas semanas, cadenas de retail de alcance nacional como Casas Bahia y Marabraz solicitaron su ingreso a procesos de reestructuración judicial, lo que encendió nuevas alarmas sobre la salud del consumo masivo.
Qué es y cómo funciona la recuperación judicial en Brasil
La recuperación judicial está regulada por la Ley 11.101/2005, que establece un marco para que las compañías en crisis financiera presenten un plan de pago ante sus acreedores, bajo control de la Justicia. Durante el trámite, se suspenden temporalmente las ejecuciones y embargos, lo que da margen para reorganizar pasivos y operación.
El objetivo central es evitar la quiebra abrupta, mantener la actividad económica y proteger los puestos de trabajo. En términos prácticos, se trata de un proceso similar al concurso de acreedores previsto en la legislación argentina, aunque con particularidades locales en plazos, instancias judiciales y tipos de acuerdos posibles.
- Permite renegociar deudas de forma colectiva y ordenada.
- Otorga protección judicial frente a embargos mientras dura el proceso.
- Busca preservar empresas viables y su capacidad de generar empleo.
“La coyuntura arruina empresas fragilizadas”, sostuvo el especialista brasileño en reestructuraciones Claudio Damasceno, al describir el aumento de recurrencia a la recuperación judicial.
Con un escenario global incierto y señales de enfriamiento económico, analistas brasileños prevén que el uso de la recuperación judicial seguirá en ascenso en los próximos trimestres, en especial entre pymes del agro, la industria manufacturera y el comercio interno.

