La Corte de EE.UU. otorga un mes extra a los fondos en la causa YPF

NewsITe
La Corte Suprema de Estados Unidos concedió una prórroga a los fondos Petersen y Eton Park en el histórico juicio por la expropiación de YPF. Los demandantes tendrán ahora tiempo hasta el 30 de septiembre para presentar un recurso extraordinario de revisión contra el fallo de la Cámara de Apelaciones del Segundo Circuito de Nueva York, que fue favorable a la Argentina. El plazo original vencía el 31 de agosto, por lo que la decisión les otorga un mes adicional para definir su estrategia.
La extensión del plazo fue otorgada a pedido de Buford Capital, el estudio jurídico que representa a los fondos demandantes, y formalizada por la jueza Sonia Sotomayor, integrante del máximo tribunal estadounidense y encargada de supervisar los casos provenientes de la Cámara de Apelaciones de Nueva York. La medida no modifica por ahora el contenido del fallo que benefició al Estado argentino, pero abre una nueva ventana de tiempo para que los inversores intenten revertirlo.
El CEO de Latam Advisors y especialista en el caso, Sebastián Maril, explicó que el pedido de 30 días adicionales estuvo vinculado a cuestiones de agenda del abogado principal de los demandantes, quien tiene otros compromisos judiciales. Más allá de ese argumento formal, en el mercado jurídico se interpreta que la prórroga permitirá afinar los fundamentos del eventual recurso ante la Corte, última instancia disponible en la justicia de Estados Unidos.
La disputa judicial se originó en la estatización de YPF concretada en 2012. En primera instancia, la jueza neoyorquina Loretta Preska había condenado a la Argentina a pagar más de US$ 16.000 millones en concepto de resarcimiento a los fondos, que adquirieron derechos litigiosos vinculados a accionistas minoritarios de la petrolera. Sin embargo, en marzo pasado, la Cámara de Apelaciones del Segundo Circuito dio un giro clave al revocar esa sentencia.
Un fallo clave para la Argentina y el frente externo
La resolución de la Cámara dejó sin efecto la millonaria condena contra el Estado argentino y fue leída como un fuerte revés para los demandantes. Tras esa decisión, Petersen y Eton Park solicitaron una revisión del dictamen, pero el propio tribunal rechazó el planteo a comienzos de junio. Desde entonces, la única vía de reversión posible quedó en manos de la Corte Suprema de Estados Unidos, que ahora deberá evaluar si acepta o no tratar el caso.
De aceptar la apelación, el máximo tribunal podría abrir un proceso que se extendería por varios meses y volvería a poner bajo la lupa internacional la expropiación de la principal petrolera del país. Si, en cambio, la Corte se negara a tomar el caso, quedaría firme el fallo favorable a la Argentina dictado por la Cámara de Apelaciones, lo que consolidaría una victoria judicial relevante en el frente de la deuda contingente.
En paralelo a la estrategia en suelo estadounidense, la defensa de los fondos trabaja en una presentación ante el Ciadi, el tribunal arbitral del Banco Mundial especializado en controversias entre inversores y Estados. Ese posible reclamo internacional podría abrir un segundo capítulo del conflicto por YPF, esta vez en el ámbito del derecho de inversiones, y mantener el tema en la agenda económica y política de la Argentina.
La causa YPF se convirtió en uno de los litigios más importantes para la Argentina en tribunales extranjeros, por los montos en juego y por el impacto potencial en la imagen del país frente a los mercados.
Mientras tanto, el Gobierno argentino sigue de cerca cada movimiento en el expediente, consciente de que cualquier avance o retroceso puede influir en la negociación con acreedores y organismos internacionales. La decisión de la Corte de otorgar más tiempo a los demandantes no altera el escenario de fondo, pero prolonga la incertidumbre y retrasa la definición final de uno de los juicios más sensibles de los últimos años.

