El descubrimiento se produjo durante las obras de renovación de la Plaza de la Cooperación, en pleno centro de la ciudad. El espacio subterráneo tiene entre 450 y 500 metros cuadrados y el municipio analiza cómo preservarlo e incorporarlo al proyecto.

En la ciudad de Rosario, un hallazgo inesperado sacó a la luz una parte de la historia urbana que permanecía enterrada desde hace más de cuatro décadas.
Durante las obras de renovación de la Plaza de la Cooperación, ubicada en la zona de Mitre y Tucumán, en pleno centro rosarino, aparecieron estructuras pertenecientes al subsuelo del antiguo Mercado Norte. Los primeros relevamientos estiman que se trata de cámaras y espacios conectados que ocupan entre 450 y 500 metros cuadrados.
El descubrimiento se produjo mientras avanzaban los trabajos en la plaza. Algunas dificultades detectadas en el crecimiento de árboles llevaron a revisar qué había debajo del terreno y, a partir de esas tareas, comenzaron a aparecer construcciones que habían quedado ocultas después de la demolición del mercado.
El Mercado Norte fue uno de los espacios de abastecimiento más importantes de Rosario. Comenzó a funcionar en 1876 y permaneció activo durante más de un siglo, hasta que fue cerrado en 1979. Al año siguiente, el edificio fue demolido y en el lugar se construyó la actual Plaza de la Cooperación.
Ahora, las obras permitieron comprobar que parte de aquellas instalaciones no había desaparecido por completo, sino que permanecía bajo tierra.
Qué proyecta hacer el municipio
El municipio rosarino comenzó a relevar y documentar las estructuras para determinar su estado de conservación y definir qué sectores pueden ser preservados.
Todavía no existe un proyecto definitivo para todo el subsuelo, pero una de las alternativas que se analiza es incorporar parte del hallazgo a la renovación de la plaza. La propuesta contempla que algunos sectores puedan quedar visibles desde la superficie mediante cerramientos transparentes e iluminación, de manera que los vecinos puedan observar las antiguas construcciones sin necesidad de acceder al subsuelo.
La intención sería convertir el hallazgo en un nuevo elemento histórico de la plaza, integrándolo al espacio público sin modificar su función principal.
Por ahora, el municipio continúa con el relevamiento. El destino final de las estructuras dependerá de los resultados de esos estudios y de las posibilidades técnicas para conservarlas. Lo que ya quedó confirmado es que debajo de una de las plazas del centro de Rosario sobrevivió una parte del antiguo Mercado Norte, un vestigio de la ciudad que volvió a salir a la luz más de 40 años después de su demolición.

