Central ganó con un mix de pibes y suplentes y no le pierde pisada a la cima

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Rosario Central dio una muestra de carácter en el Torneo Clausura 2026: con un equipo alternativo, lleno de juveniles y con la mira puesta en la Copa Libertadores, se impuso 1-0 como visitante frente a Barracas Central en el estadio Claudio “Chiqui” Tapia, por la quinta fecha del certamen.
El único gol de la noche lo marcó Alan Rodríguez a los 40 minutos del primer tiempo, en una jugada que expuso la jerarquía de los dirigidos por Jorge Almirón para lastimar aun cuando no son protagonistas constantes del juego. Con este triunfo, el “Canalla” hilvanó su tercera victoria consecutiva en el torneo local y se acomodó en el tercer puesto de la zona B, con 10 puntos, a solo una unidad de los líderes.
Barracas Central, en tanto, quedó quinto en el mismo grupo, con 9 puntos, y se fue con la sensación de haber merecido algo más por lo hecho en el complemento, donde acorraló al visitante pero chocó una y otra vez contra la figura de la noche: el arquero Axel Werner.
El gol de Rodríguez y la eficacia de un Central alternativo
El trámite del partido mostró un arranque algo mejor de Rosario Central, que avisó a los tres minutos con un intento de Julián Fernández desde el borde izquierdo del área, que se fue desviado. Sin embargo, el desarrollo fue parejo y cerrado, con pocas situaciones claras hasta que el conjunto rosarino encontró el desnivel.
A los 40 minutos, el defensor Sebastián Zaracho rompió líneas con un pase filtrado desde el fondo que encontró a Alan Rodríguez picando a espaldas de la defensa local. El extremo acomodó la pelota con un primer control alto, corrigió con el segundo y, ya mano a mano con Marcelo Miño, definió cruzado y a colocar para el 1-0 que sería definitivo.
Con ventaja en el marcador, Central reguló esfuerzos pensando en su compromiso copero, se abroqueló bien atrás y apostó a salir rápido de contra. Los pibes y los suplentes respondieron a la exigencia, sosteniendo el plan de Almirón y mostrando que el plantel tiene recambio.
Reacción del “Guapo” y una noche consagratoria de Werner
En el segundo tiempo, Barracas Central cambió la imagen y se plantó decididamente en campo rival. A los 4 minutos, un córner al área chica encontró la cabeza de Fernando Tobio, pero Werner respondió de manera notable, tapando con el pecho cuando el empate parecía cantado.
El local siguió insistiendo y tuvo otra chance clara a los 21, con un remate de Tomás Porra desde la derecha que se fue apenas ancho del primer palo. Seis minutos después, Kevin Jappert ganó en el segundo palo y metió un cabezazo bombeado que reventó el travesaño del arquero visitante.
La jugada más increíble llegó cerca del final: a los 40 minutos, Facundo Bruera le robó la pelota a Valentino Felici en mitad de cancha y se animó a probar desde larga distancia. Werner reaccionó con un manotazo hacia atrás que terminó dando en su propio travesaño, y luego logró quedarse con el balón en dos tiempos, en una acción tan vistosa como riesgosa.
Ya en tiempo de descuento, el exarquero de Boca se agigantó: primero le ganó un mano a mano a Jhonatan Candia y, poco después, le contuvo un cabezazo cruzado que tenía destino de red. Sus intervenciones sostuvieron el 1-0 y explican buena parte del festejo auriazul en terreno ajeno.
Cómo sigue el calendario de ambos en el Clausura 2026
- Rosario Central visitará a Talleres de Córdoba el lunes 24 de agosto, desde las 21.15, en un duelo clave para seguir prendido arriba y llegar bien perfilado a sus compromisos de Copa Libertadores.
- Barracas Central será local de Platense el domingo 23, a partir de las 14.45, con la obligación de recuperar puntos para no perder terreno en la pelea por la clasificación.
Con un once alternativo, Rosario Central se llevó tres puntos vitales de la cancha de Barracas Central y ratificó su buen momento en el Torneo Clausura 2026.
El triunfo en el “Chiqui” Tapia refuerza la confianza de un Central que demuestra tener variantes y apuesta fuerte a competir en todos los frentes. Para Barracas, en cambio, quedó el gusto amargo de una reacción tardía y la necesidad de ajustar la puntería de cara a lo que viene.

