Camioneros: $2.580 millones a fideicomisos ligados a Moyano

Millonarias transferencias del gremio a estructuras ligadas a la familia Moyano

NewsITe

El Sindicato de Camioneros, conducido por Hugo Moyano desde hace casi cuarenta años, quedó nuevamente bajo la lupa por una serie de millonarias transferencias a fideicomisos vinculados a su entorno familiar. En apenas un mes, el gremio derivó cerca de $2.580 millones a estructuras financieras ligadas a la esposa del dirigente, Liliana Zulet, quien administra el holding de empresas que orbitan alrededor de la organización sindical.

Según una investigación periodística, entre el 29 de abril y el 1 de junio las cuentas de Camioneros en el Banco Provincia registraron movimientos por un total de $2.579.853.035 hacia fideicomisos controlados por Zulet. Estos giros se suman a otras operaciones similares realizadas en septiembre de 2025 por unos $900 millones, consolidando un esquema de triangulación de fondos gremiales hacia firmas de la familia Moyano.

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Históricamente, los recursos del sindicato y de su obra social, Oschoca, se transferían de forma directa a las tres empresas centrales del grupo: Iarai SA (prestadora de salud), Aconra SA (constructora) y Dixey SA (textil). Estas sociedades han exhibido ganancias extraordinarias pese a tener como único cliente al propio gremio, lo que alimentó cuestionamientos internos y externos sobre el uso de los aportes de los afiliados.

Desde fines de 2024, no obstante, comenzó a operar un nuevo esquema. Tres fideicomisos –Thoth, Khasis y Dhanvantari– irrumpieron como intermediarios en la cadena de pagos. Thoth se utiliza para canalizar fondos hacia la textil Dixey; Khasis, hacia la constructora Aconra; y Dhanvantari, hacia la prestadora de salud Iarai. Las tres estructuras comparten el mismo domicilio fiscal, en avenida Belgrano 1255, donde también funcionan las oficinas del holding empresarial.

Cómo fue el flujo de dinero y el impacto en la obra social

Entre finales de abril y fines de mayo, el fideicomiso Thoth registró siete transferencias por un total de $879.407.771 destinadas a Dixey, además de un pago directo del sindicato a la textil por $41.160.000. En paralelo, el fideicomiso Khasis canalizó seis giros a Aconra por $544.285.264, en algunos casos con apenas 24 horas de diferencia entre uno y otro. Para Iarai, en este período no se registraron movimientos mediante Dhanvantari, pero sí tres depósitos directos por $1.115 millones entre el 22 de mayo y el 1 de junio.

Solo en mayo, el auxilio financiero a las empresas controladas por Zulet y sus hijos, Juan Manuel Noriega Zulet y Valeria Salerno, superó los $2.500 millones. Si se suman otras siete transferencias realizadas en febrero por $2.971 millones, el rescate al holding familiar trepa por encima de los $4.000 millones en el primer semestre de 2026, en un contexto de fuerte caída del poder adquisitivo y tensión gremial.

Mientras tanto, la situación de la obra social de Camioneros contrasta con la bonanza empresarial. Oschoca arrastra un pasivo estimado en $30.000 millones y una sostenida pérdida de aportantes: el padrón de trabajadores activos pasó de unos 90.000 a 72.719, lo que achicó sensiblemente la recaudación. A esto se suma un deterioro creciente en las prestaciones, con dos de los cuatro sanatorios prácticamente cerrados y fuertes restricciones en servicios clave como oftalmología, cirugía y estudios por imágenes.

Tensiones internas, auditoría y sospechas judiciales

La compleja trama financiera y el malestar entre los afiliados generaron ruido interno en el sindicato y en el entorno familiar de Moyano. En ese contexto, Zulet impulsó una auditoría interna en el área contable del gremio. Como primera consecuencia, fue desplazado de su cargo el secretario administrativo, Claudio Balazic, señalado además en una causa judicial por un presunto fraude de 10 millones de dólares en un hotel que pertenece al sindicato en Mar del Plata.

En paralelo, Zulet encargó el control directo de la tesorería del gremio y de la obra social a Florencia Veliz, amiga de Jerónimo Moyano, el hijo menor del líder camionero y de Zulet. Veliz fue contratada de manera simultánea en las tres principales firmas del holding, lo que refuerza los cuestionamientos sobre la concentración de poder económico y de decisión en el núcleo duro de la familia.

  • Más de $2.500 millones girados a empresas familiares solo en mayo.
  • Un pasivo estimado de $30.000 millones en la obra social Oschoca.
  • Caída del padrón de afiliados activos de 90.000 a 72.719 trabajadores.
  • Dos de los cuatro sanatorios del gremio prácticamente inactivos.

Las millonarias transferencias a estructuras ligadas a la familia Moyano se producen en paralelo a un fuerte ajuste en las prestaciones de la obra social de Camioneros, que arrastra una deuda multimillonaria.

Mientras avanzan las negociaciones informales con empresarios cercanos al entorno sindical, entre ellos Marcos Hendler, Daniel Angelici y Raúl Olmos, el futuro de la obra social y la transparencia en el manejo de los fondos seguirán en el centro del debate. La eventual intervención de la Justicia y de los organismos de control será clave para determinar si se trató de una operatoria ajustada a derecho o de un nuevo capítulo en la larga saga de sospechas sobre el financiamiento del sindicalismo argentino.

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