Passaglia sostuvo que el equilibrio fiscal debe acompañarse con inversiones en infraestructura. También advirtió que la falta de mantenimiento de rutas y la paralización de proyectos pueden generar mayores costos a futuro.

Manuel Passaglia cuestionó la falta de ejecución de obras públicas y planteó la necesidad de construir un modelo que combine equilibrio fiscal, transparencia e inversión en infraestructura. “Nos quieren hacer elegir entre dos opciones: corrupción o abandono”, afirmó este domingo mediante una publicación.
El diputado provincial señaló que durante años la obra pública estuvo atravesada por hechos de corrupción, discrecionalidad, proyectos eternos y sobrecostos. Sin embargo, advirtió que terminar con esas prácticas “no puede significar no hacer más obra pública”.
“Hoy ya empezamos a ver las consecuencias. Rutas nacionales cada vez más deterioradas, obras paralizadas e infraestructura en mal estado de mantenimiento”, sostuvo.
El legislador también indicó que algunos fondos destinados específicamente a infraestructura acumularon miles de millones sin ejecutar. Como ejemplo, mencionó los recursos para obras hídricas, necesarias para prevenir inundaciones y otros desastres.
“Mientras tanto, una parte importante de esos recursos terminó colocada en Letras del Tesoro”, señaló. Luego planteó: “Si los argentinos seguimos pagando impuestos destinados a hacer infraestructura, ¿por qué las obras no se hacen?”.
Passaglia remarcó que una ruta permite que los productores trasladen su producción, que las industrias reduzcan sus costos logísticos y que las ciudades puedan desarrollarse y recibir nuevas inversiones. Además, sostuvo que abandonar su mantenimiento no representa un ahorro.
“Muchas veces es simplemente postergar el problema y pagar mucho más para reconstruirla después, porque el constante deterioro obliga a empezar de cero y la encarece”, explicó.
En ese sentido, afirmó que Argentina necesita equilibrio fiscal, pero también crecimiento. Para alcanzarlo, enumeró la necesidad de contar con rutas, puertos, energía, obras hídricas y la infraestructura necesaria para el funcionamiento del país.
“No tenemos que volver al modelo anterior. Tampoco podemos quedarnos con el actual”, expresó. Como alternativa, propuso establecer prioridades claras, licitaciones transparentes, mecanismos de control, participación privada cuando resulte posible y un Estado que garantice la ejecución de la infraestructura estratégica.
Por último, Passaglia diferenció entre un Estado que “gastaba sin control” y otro que considera que “no hacer es ahorrar”. Según afirmó, ambos modelos sacrifican el futuro para obtener resultados inmediatos.
“Una nos dejó deuda y obras que costaban mucho más de lo que debían. La otra corre el riesgo de dejarnos una enorme deuda de infraestructura. Ninguna de las dos sirve para desarrollar un país. Y así, la Argentina no arranca”, concluyó.
NI CORRUPCIÓN NI ABANDONO.
— Manuel Passaglia (@manupassaglia) August 16, 2026
Durante muchos años en Argentina hubo corrupción en la obra pública, discrecionalidad, obras eternas y proyectos que costaron mucho más de lo que debían.
Había que terminar con eso.
Pero terminar con ese modelo no puede significar no hacer más obra…

