Antonio Ezequiel Luna y Nicolás Santiago Empedocle serán juzgados desde el próximo martes por lesiones culposas. Según la acusación, uno habría entregado el arma e instado a disparar y el otro efectuado el tiro que provocó que Jonathan Paredes perdiera el ojo izquierdo. El hecho ocurrió el 28 de julio de 2024 dentro de la Comisaría Primera de San Nicolás, ubicada en calle Rivadavia 71.

Dos policías que prestaban servicio en la Comisaría Primera de San Nicolás comenzarán a ser juzgados el próximo martes por un hecho ocurrido el 28 de julio de 2024 dentro de la dependencia. Antonio Ezequiel Luna y Nicolás Santiago Empedocle están acusados de lesiones culposas por el disparo que recibió Jonathan Paredes mientras se encontraba detenido y que terminó provocándole la pérdida del ojo izquierdo.
El debate se desarrollará durante dos jornadas y contará con la declaración de, en principio, 26 testigos. La acusación estará a cargo del fiscal Rubén Darío Giagnorio, quien intervino en la investigación desde sus comienzos y sostuvo la calificación con la que los dos efectivos llegan a juicio.
Luna cumplía tareas de guardia y vigilancia en la Comisaría Primera, mientras que Empedocle se desempeñaba como oficial de servicio. La acusación les atribuye participaciones diferentes: Luna habría entregado la escopeta a su compañero y lo habría instado a disparar, mientras que Empedocle habría efectuado el tiro que alcanzó a Paredes.
La Comisión Provincial por la Memoria (CPM) participará del juicio como particular damnificado institucional junto con Gabriel Ganón, abogado de Paredes. El organismo cuestiona la calificación de lesiones culposas sostenida por la Fiscalía y considera que lo ocurrido dentro de la dependencia constituyó un caso de violencia policial.
El disparo dentro de la Comisaría Primera
Durante la madrugada del 28 de julio de 2024, Paredes había sido detenido junto con otro hombre y ambos fueron trasladados a la Comisaría Primera. Una vez allí, se produjo una discusión porque no quería permanecer alojado junto al otro aprehendido dentro de un calabozo de pequeñas dimensiones.
Según la reconstrucción incluida en la elevación a juicio, Luna tomó una escopeta cargada con munición antitumulto y se la entregó a Empedocle. Antes de que su compañero disparara, le habría dicho: “Tirale, dale, que es de explosión”.
Empedocle accionó el arma y una posta de goma impactó en el rostro de Paredes. El disparo le provocó el estallido del ojo izquierdo y otras heridas cortantes graves, además de mantenerlo imposibilitado para trabajar durante más de un mes.
El detenido recibió las primeras atenciones en el Hospital San Felipe y posteriormente lo derivaron al Hospital Oftalmológico Santa Lucía de la ciudad de Buenos Aires por la gravedad de las lesiones. Los médicos debieron extirparle el ojo izquierdo y posteriormente le colocaron una prótesis.
La causa avanzó desde entonces sobre la responsabilidad de los dos efectivos. Luna quedó involucrado por haber entregado el arma y, según la acusación, haber instado a Empedocle a utilizarla; mientras que a este último se le atribuye haber efectuado el disparo. Ambos llegan al juicio acusados de lesiones culposas.
Las primeras hipótesis sobre lo ocurrido
Cuando EL NORTE informó el caso en agosto de 2024, la investigación todavía buscaba establecer cómo se había producido el disparo y por qué la escopeta tenía una posta de goma. En aquellos primeros días, el fiscal Giagnorio explicó a este medio que una de las principales hipótesis era que el efectivo había utilizado el arma para disuadir a Paredes y creyendo que estaba cargada con un cartucho de estruendo.
“En lugar de tener un cartucho de estruendo, que fue lo que pensó que estaba disparando, tenía un cartucho con posta de goma”, había explicado el fiscal. Bajo esa hipótesis, el efectivo no habría tenido la intención de provocar las lesiones que finalmente sufrió el detenido.
La primera versión policial también indicaba que el disparo había sido efectuado hacia el suelo y que una de las postas habría rebotado antes de alcanzar el rostro de Paredes. Con el avance de la investigación aparecieron testimonios que dieron una reconstrucción diferente: sostuvieron que Empedocle habría disparado directamente hacia el detenido desde una distancia inferior a medio metro.
Esa diferencia sobre cómo ocurrió el episodio llegará ahora al debate oral. Mientras la Fiscalía mantiene la acusación por lesiones culposas contra Luna y Empedocle, la Comisión Provincial por la Memoria sostiene que el comportamiento de los agentes no puede ser considerado meramente negligente o culposo y afirma que se trató de un caso de violencia policial.

