Reclamos, dudas y tensión por la nueva distribución de cápitas

NewsITe
PAMI modificó recientemente la distribución de afiliados entre tres prestadores de la ciudad de San Nicolás, en una decisión que ya genera preocupación entre trabajadores de la salud y jubilados de la zona. La medida implicó la reasignación de más de 1.600 cápitas que estaban en el Sanatorio de la UOM hacia otros efectores, principalmente la Clínica San Nicolás, también conocida como Clínica Plaza, además del Hospital San Felipe.
La cápita es el sistema mediante el cual PAMI paga mensualmente una suma fija a cada prestador por afiliado asignado. No supone el traslado inmediato de pacientes internados, pero sí define a qué sanatorio, clínica u hospital deben acudir los jubilados para consultas, guardias, internaciones, estudios y cirugías comprendidas en la cobertura.
Según pudo saber Noticias Argentinas, la decisión fue adoptada por la conducción regional de PAMI y no por la delegación local nicoleña. Hasta el momento, no se difundió un detalle oficial que precise cuántos afiliados fueron derivados a cada uno de los tres establecimientos involucrados. Desde la Fundación Nuestra Señora del Rosario, que administra el Sanatorio de la UOM, confirmaron que perdieron más de 1.600 cápitas y que la mayor parte fue reasignada a la Clínica San Nicolás.
Un sanatorio receptor en medio de un conflicto laboral
La resolución de PAMI se conoció en un contexto complejo: la Clínica San Nicolás atraviesa un conflicto laboral con 42 trabajadores –entre médicos, enfermeros, supervisores y personal de limpieza– que reclaman el pago de haberes atrasados y la regularización de las condiciones de trabajo. El 6 de agosto, el personal denunció deudas en los salarios de junio y julio, además de la primera mitad del sueldo anual complementario.
Frente a esa situación, los empleados resolvieron una retención de tareas y advirtieron que solo se mantenía la atención de pacientes internados y el funcionamiento de la Unidad de Terapia Intensiva. En cambio, permanecían interrumpidas la guardia, el servicio de rayos y las cirugías programadas, lo que limitaba de hecho la capacidad operativa de la clínica.
Al 14 de agosto, el conflicto seguía sin solución y los trabajadores alertaban también sobre la falta de insumos y las dificultades para regresar a una prestación normal en distintos servicios. Se trata de testimonios del personal, que no sustituyen los controles sanitarios que deben realizar las autoridades competentes, pero aportan un cuadro de la tensión que se vive puertas adentro del establecimiento.
Responsabilidades cruzadas y preocupación de los afiliados
Desde la Fundación Nuestra Señora del Rosario manifestaron inquietud por los afiliados de PAMI que dejaron de tener como prestador al Sanatorio de la UOM y pasaron a depender de otro centro de salud, principalmente de la Clínica San Nicolás. La entidad advirtió que la coincidencia entre la reasignación de cápitas y el conflicto laboral genera incertidumbre entre los jubilados, que temen demoras o restricciones en la atención.
- PAMI confirmó la modificación administrativa en la distribución de cápitas, aunque no difundió públicamente una evaluación sobre la capacidad de la clínica receptora para absorber a los nuevos afiliados.
- Tampoco se informó la suspensión del convenio con la Clínica San Nicolás ni la aplicación de sanciones, por lo que el acuerdo con el instituto continúa vigente.
- La disputa salarial y la falta de insumos quedan en la órbita de la empresa que administra la clínica y de sus trabajadores, mientras que la reasignación de cápitas depende exclusivamente del organismo nacional.
La responsabilidad de garantizar la continuidad de la atención a los afiliados sigue recayendo en PAMI, que debe supervisar a sus prestadores y ofrecer alternativas cuando una prestación no puede concretarse en el establecimiento asignado.
Mientras no se conozca el detalle completo del movimiento de cápitas ni se normalicen los servicios en la clínica, persisten las dudas entre los más de 1.600 afiliados alcanzados por el cambio. Ante cualquier inconveniente, las autoridades recomiendan canalizar los reclamos por las vías de atención habituales del instituto, que conserva la obligación de asegurar la cobertura de todas las prácticas contempladas en su programa médico.

