El VSR se consolida como principal causa de internación infantil

NewsITe
La circulación del Virus Sincicial Respiratorio (VSR) atraviesa un nuevo pico en la Argentina y se consolida como el principal responsable de las internaciones por infecciones respiratorias agudas bajas, especialmente bronquiolitis, en lactantes y niños pequeños. De acuerdo con el último Boletín Epidemiológico Nacional, hasta la semana 28 se registraron más de 65.000 cuadros de bronquiolitis y, en lo que va de 2026, se notificaron 2.267 casos hospitalizados con detección de VSR.
Los datos oficiales muestran una tendencia ascendente en las detecciones de VSR en personas internadas desde la semana 13, con más de 100 casos semanales desde la semana 23. Solo entre las semanas 28 y 29 se contabilizaron 563 nuevas detecciones. La mayor carga de enfermedad se observa en menores de 5 años, con un impacto marcado en bebés de menos de un año, el grupo más vulnerable a desarrollar cuadros graves.
Este comportamiento se da en un contexto de cambio en la circulación de los virus respiratorios: mientras la influenza comenzó a descender tras su pico de semanas atrás, el VSR continúa en alza y empuja las internaciones pediátricas. Especialistas consultados advierten que el número de casos podría seguir aumentando en las próximas semanas y llaman a reforzar las medidas de prevención y la consulta temprana.
Preocupación por los bebés sanos y la primera temporada de VSR
“El VSR sigue siendo uno de los principales motivos de hospitalización por causas respiratorias en lactantes y continúa generando una importante carga de enfermedad en la población infantil”, explicó el pediatra y neonatólogo Néstor Vain, jefe de Neonatología y Pediatría de los Sanatorios de la Trinidad Palermo y Ramos Mejía. El especialista subrayó que la mayoría de los cuadros graves se registran en bebés sanos, nacidos a término y sin factores de riesgo conocidos.
Ese dato enciende una alarma adicional: todos los lactantes están potencialmente expuestos a evolucionar hacia una forma grave, lo que vuelve clave la prevención y el seguimiento cercano de los síntomas respiratorios. Vain remarcó que resulta imposible anticipar qué bebé evolucionará con mayor compromiso, por lo que llamó a las familias y a los equipos de salud a no minimizar los signos de dificultad respiratoria.
En 2024, la Argentina incorporó la vacunación materna contra el VSR al Calendario Nacional, una medida que busca reducir las internaciones y las formas graves en los primeros meses de vida. Sin embargo, los expertos advierten que aún hay una proporción importante de bebés que transitan su primera temporada de circulación del virus con una protección insuficiente, ya sea porque nacieron fuera del período recomendado de vacunación, porque sus madres no accedieron a la dosis o porque no pasó el tiempo suficiente entre la aplicación y el parto.
Córdoba, pionera en una estrategia integrada de prevención
En este escenario, la provincia de Córdoba dio un paso más y avanzó con una estrategia integrada que combina la vacunación materna con la inmunización pasiva mediante nirsevimab, un anticuerpo monoclonal de acción prolongada. La jurisdicción incorporó unas 10.000 dosis destinadas tanto a recién nacidos sanos como a aquellos con condiciones de riesgo que no cuentan con otra forma efectiva de protección frente al virus.
El esquema cordobés contempla la administración de nirsevimab antes del alta de las maternidades y en vacunatorios habilitados, a bebés nacidos desde el 1° de enero de 2026 que cumplan con los criterios de elegibilidad y a niños con factores de riesgo nacidos a partir del 1° de septiembre de 2025. El objetivo es cerrar las brechas de cobertura y garantizar que más chicos atraviesen protegidos su primera temporada de circulación del VSR.
“La campaña está avanzando de manera muy satisfactoria en la provincia. Si bien es temprano para sacar conclusiones definitivas, los equipos de salud ya observan señales que podrían ser consistentes con un impacto favorable”, señaló la infectóloga pediatra María Soledad Álvarez, del Hospital Infantil Municipal de Córdoba. La especialista insistió en la necesidad de seguir monitoreando los datos y mejorar la identificación de la población objetivo para alcanzar coberturas máximas.
Llamado a una estrategia nacional y al rol de las familias
Diversas sociedades científicas, entre ellas la Sociedad Argentina de Pediatría, la Sociedad Argentina de Vacunología y Epidemiología, la Sociedad Argentina de Infectología Pediátrica y la Sociedad Latinoamericana de Infectología Pediátrica, recomiendan avanzar hacia esquemas integrados que combinen vacunación materna y anticuerpos monoclonales para los bebés que no fueron protegidos durante el embarazo.
La infectóloga pediatra Analía De Cristófano, del Hospital Italiano de Buenos Aires, destacó que el escenario actual es “mucho más alentador” que hace algunos años gracias a la disponibilidad de nuevas herramientas de prevención. No obstante, consideró que el desafío es lograr que todos los lactantes, sin importar la fecha de nacimiento, reciban la estrategia más adecuada para atravesar protegidos su primer contacto con el virus.
“Sabemos que los lactantes no protegidos mediante inmunización materna pueden beneficiarse con nirsevimab. Es importante que las familias conozcan las opciones disponibles para resguardar a sus bebés”, advirtió el pediatra Néstor Vain, quien expresó su deseo de que la experiencia de Córdoba se transforme pronto en una política de alcance nacional.
Mientras tanto, los especialistas insisten en medidas básicas de prevención: evitar el contacto de los bebés con personas con síntomas respiratorios, reforzar el lavado de manos, ventilar los ambientes y consultar de inmediato ante fiebre persistente, respiración agitada, hundimiento de las costillas o rechazo del alimento. Cada internación evitada, remarcan, no solo reduce el sufrimiento de los chicos y sus familias, sino que también alivia una elevada carga para el sistema de salud en plena temporada de virus respiratorios.

