El presidente de la Federación de Comercio e Industria de San Nicolás sostuvo, al ser consultado por EL NORTE: “Muestra una desconexión entre los ámbitos público y privado. Hoy atravesamos una competencia desigual, altos costos fijos, baja rentabilidad y bajo poder adquisitivo del consumidor: el combo perfecto para que se sigan bajando persianas”.

De la Redacción de EL NORTE
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La tensión entre el Gobierno de Javier Milei y el sector industrial volvió a escalar, luego de que empresarios textiles y representantes de la industria rechazaran las declaraciones del ministro de Economía, Luis Caputo, quien calificó de “tarados” a quienes expresan preocupación por la situación de la industria nacional, en el marco de un evento organizado por la Cámara de Agentes de Bolsa. Desde Fundación Pro Tejer, la Unión Industrial Argentina (UIA) y el sector de pequeñas y medianas industrias –entre otros– cuestionaron sus dichos y reclamaron que el debate se dé sobre la base de datos y con mayor diálogo. En el orden local y al ser consultado por EL NORTE, el presidente de la Federación de Comercio e Industria de San Nicolás, Andrés Bockl, expresó: “En un momento de suma crisis, las declaraciones del ministro Caputo demuestra la ineficiencia de la dirigencia política en este caso. Tratar de tarados a los empresarios pymes –generadores de valor agregado, principal fuente de trabajo, quienes pagan impuestos municipales, provinciales y nacionales– muestra una desconexión entre el ámbito público y el mundo del privado”.
El titular del Palacio de Hacienda había disparado contra quienes afirman que el avance de los sectores primarios, como la energía, el agro y la minería, se da en detrimento de la industria. Ante las reacciones del sector que se hicieron notar rápidamente, el funcionario adoptó una postura conciliadora al asegurar que sus críticas estaban direccionadas hacia el kirchnerismo. “Jamás dije tarados a los industriales, sino a los que defienden el modelo anterior que lo único que hizo crecer fue el déficit, y con ello, la inflación y la pobreza”, escribió Caputo en su cuenta oficial en la red social X.
Bockl analizó: “Me cuesta pensar un país sin pymes ni comercios. Genera bronca no entender hacia dónde va un país que nos excluye del sistema, con una apertura indiscriminada de productos importados. En muchos casos son peleas en desigualdad de condiciones. Hoy atravesamos una competencia desigual, altos costos fijos, baja rentabilidad y bajo poder adquisitivo del consumidor: el combo perfecto para que se sigan bajando persianas”.
La industria cerró el semestre en baja y sectores clave acumulan caídas de hasta un 17%.
Algunas respuestas
Luego de que el ministro de Economía calificara de “tarados que hablan de la industria” a los sectores que cuestionan la apertura económica, el presidente de Industriales Pymes Argentinos (IPA), Daniel Rosato, manifestó que existe un “evidente desconocimiento” de la situación que atraviesa su rama. “La salida no es la descalificación”, afirmó.
“Nosotros somos caros por los costos de la realidad, porque producir en la Argentina conlleva una carga que no existe en el resto del mundo”, indicó a través de un comunicado. A su vez, descartó que el problema se deba a que las “industrias locales que quieren cobrar más caro para tener mayor rentabilidad” y explicó que existe una “estructura de base” que castiga al sector.
“Tenemos impuestos que son el doble de los que pagan en otros países. Esos tributos, sumados a los costos logísticos y de la energía, encarecen los productos argentinos de una manera que resulta imposible de sostener si nos comparan linealmente con el exterior. Es una mochila pesadísima que otros países no la tienen y que recae directamente sobre nuestras espaldas”, expuso.
Rosato advirtió que las industrias pymes enfrentan una ola de embargos y concursos preventivos. “Tenemos más de 150% de incremento en los concursos preventivos, empresas que están a punto de la quiebra con respecto a 2023”, aseguró.
Asimismo, cuestionó la apertura indiscriminada de la economía al considerar que a la falta de competitividad por costos impositivos se le suma “una competencia desleal por la falta de control que ingresan desde el exterior”. “Nos exigen competir con el mundo, pero nos mandan a la cancha sin las mismas reglas de juego y enfrentando importaciones que terminan destruyendo el entramado local”, acusó.
El titular de la Unión Industrial Argentina (UIA), Martín Rappallini, también le respondió a Caputo y consideró que el mensaje del funcionario no ayuda al diálogo que “se necesita para sacar el país adelante”. “No son declaraciones felices”, sostuvo y reiteró que “defender la industria no es incompatible con defender la estabilidad macroeconómica, la baja de inflación, el equilibrio fiscal y la normalización de la economía”. Su respuesta se dio luego de que el ministro criticara a sectores industriales por los subsidios que recibieron en gobiernos anteriores.
Pro Tejer señaló que “entre 2016 y 2019 la industria cayó 13% y perdió 4849 empresas”, mientras que “entre 2020 y 2023 creció 19% y sumó 1465 empresas”. A su vez, indicó que “entre 2023 y 2025 se contrajo 10% y perdió 3759 unidades productivas”.

