El cirujano enfrenta un juicio por la muerte de un empresario de 50 años, ocurrida en 2021 después de una cirugía estética. La Fiscalía lo acusó de homicidio simple con dolo eventual.

Aníbal Lotocki se negó a declarar este miércoles durante la primera audiencia del juicio por la muerte de Cristian Zárate, un empresario de 50 años que falleció en 2021 después de someterse a una cirugía estética. La Fiscalía cuestionó la actuación del cirujano y de su equipo durante el procedimiento y sostuvo que el acusado actuó con conocimiento de los riegos.
El debate comenzó en el Tribunal Oral en lo Criminal y Coreccional N°17, donde se leyeron las imputaciones y se repasaron los hechos que rodearon la intervención quirúrgica y la posterior muerte de Zárate.
Lotocki está acusado de homicidio simple con dolo eventual. Además, el proceso contempla acusaciones por las lesiones que sufrieron otras pacientes durante distintos procedimientos.
Según informó A24, la Fiscalía sostuvo durante la audiencia que Lotocki y los integrantes de su equipo pusieron en riesgo la vida de Zárate y cuestionó especialmente algunas decisiones tomadas durante la cirugía.
Qué pasó durante la cirugía de Cristian Zárate
Según la acusación, Zárate tenía antecedentes de tabaquismo, coronavirus y diabetes cuando fue sometido a la intervención. La cirugía se extendió durante poco más de cuatro horas.
Uno de los puntos centrales planteados por la Fiscalía fue que Lotocki se retiró del quirófano durante aproximadamente 40 minutos para participar de una audiencia virtual mientras el procedimiento continuaba.
El fiscal cuestionó esa decisión y sostuvo que el paciente quedó expuesto a una situación de riesgo junto con elresto del quipo médico.
Después de la operación, Zárate sufrió una grave descompensación. Un día después de la intervención debieron intubarlo y desde el centro médico solicitaron una ambulancia a su obra social.
De acuerdo con la investigación, los profesionales que llegaron al establecimiento detectaron problemas con la intubación del paciente. Poco después, Zárate sufrió un paro cardíaco y murió pese a las maniobras de reanimación.
La acusación sostiene que Lotocki conocía los factores de riesgo que presentaba el empresario y que, aun así, decidió avanzar con la cirugía. Para la Fiscalía, además, habría omitido medidas que podían evitar el desenlace fatal.
Lotocki y los otros acusados
El cirujano no es el único imputado en el expediente. Otros cuatro médicos y la directora del Centro Médico Conde (Cemeco) también enfrentan acusaciones relacionadas con la muerte de Zárate.
Entre ellos se encuentran el especialista en cirugía plástica Daniel Enrique Zambrano García; el anestesiólogo Santiago Luis Olguín; el cirujano plástico Polansky Peláez Hoyos; la médica anátomo-patóloga Silvia Mabel Fernández y la directora de la clínica, Andrea Isabel Torelli.
Además, la instrumentadora quirúrgica Florencia Marina Krzeczek está imputada por encubrimiento agravado. La acusación sostiene que habría intentado impedir que los investigadores encontraran el teléfono celular de Lotocki.
Durante la primera audiencia, todos los imputados decidieron no declarar. Después de un cuarto intermedio de más de media hora, la Fiscalía continuó con la lectura de declaraciones que Lotocki y otros integrantes del equipo habían realizado anteriormente.
Las otras denuncias contra el cirujano
El juicio también incluye denuncias de pacientes que aseguran haber sufrido graves consecuencias después de someterse a diferentes procedimientos.
Entre ellas aparecen Paola Auzmendi, Sandra Viviana Domínguez, Beatriz Verger, Julieta Cuadros y Yésica Forti. La Fiscalía describió algunas de las lesiones denunciadas como permanentes y potencialmente incurables.
Uno de los puntos que aparece en las distintas acusaciones está relacionado con la presunta utilización de sustancias como metacrilato o polimetacrilato y con la información que habría quedado asentada en las historias clínicas.
El proceso judicial buscará determinar ahora la responsabilidad de Lotocki y del resto de los acusados tanto por la muerte de Zárate como por los demás hechos incluidos en el expediente.
La Fiscalía sostiene que la conducta del cirujano excedió una eventual negligencia profesional y, por ese motivo, lo acusa por homicidio simple con dolo eventual, una figura penal más grave que el homicidio culposo.

