El secretario del Consejo Supremo de Seguridad Nacional de Irán, Mohsen Rezaei, aseguró que la estratégica vía marítima no será reabierta mientras Washington no modifique su postura. Teherán exige el fin de la guerra, el desbloqueo de activos iraníes y el cese de los enfrentamientos en distintos puntos de la región.

Irán advirtió este martes que mantendrá cerrado el estrecho de Ormuz mientras Estados Unidos no cambie su comportamiento y acepte las condiciones planteadas por Teherán para poner fin al conflicto. La definición fue realizada por Mohsen Rezaei, recientemente designado en la conducción del Consejo Supremo de Seguridad Nacional iraní.
“Mientras Estados Unidos no cambie su comportamiento y no acepte las condiciones de Irán, el estrecho de Ormuz no se abrirá”, afirmó Rezaei, según la agencia semioficial iraní Tasnim. Entre las exigencias mencionó el fin de la guerra, el desbloqueo de activos iraníes y el cese de los enfrentamientos en Líbano y Gaza.
El funcionario sostuvo además que las condiciones fueron transmitidas a Washington mediante intermediarios. Su declaración representa una señal de que un eventual entendimiento entre Irán y Omán sobre el tránsito marítimo no implicaría necesariamente la reapertura inmediata del estrecho.
Irán separó las negociaciones con Omán de la reapertura de Ormuz
Rezaei señaló que cualquier acuerdo alcanzado con Omán para administrar una ruta de tránsito a través del estrecho será tratado por separado de las condiciones políticas exigidas a Estados Unidos. Las conversaciones buscan establecer mecanismos que permitan recuperar la navegación por una de las rutas marítimas más importantes para el comercio energético mundial.
El memorando alcanzado entre Washington y Teherán en junio contemplaba que Irán facilitara el paso seguro de buques comerciales y que el tráfico comenzara a restablecerse mientras se retiraban obstáculos técnicos y militares. Sin embargo, ese entendimiento no logró consolidar una solución permanente y las hostilidades continuaron.
Mohammad Mokhber, asesor del líder supremo iraní, también sostuvo este martes que el estrecho permanecerá cerrado hasta que se cumplan las condiciones formuladas por Teherán. El endurecimiento de la posición iraní volvió a reducir las expectativas de una pronta normalización de la navegación.
Trump reclamó una indemnización a Irán
Estados Unidos no respondió inmediatamente a las últimas declaraciones iraníes. Donald Trump, sin embargo, había reclamado el lunes que Teherán pague una indemnización por las consecuencias de guerras, ataques y protestas de las últimas décadas.

“Vamos a pedir dinero por los daños que han causado durante un período de 50 años”, afirmó el presidente estadounidense. Trump también señaló que continúa negociando y volvió a combinar la posibilidad de un acuerdo con amenazas de intensificar la presión sobre Irán.
La disputa por Ormuz mantiene en tensión al mercado energético. Antes del conflicto, alrededor de una quinta parte del petróleo mundial transitaba por esta vía. En tanto, el martes los precios internacionales del crudo volvieron a avanzar ante las dudas sobre una salida diplomática.
Nuevos ataques aumentaron la tensión sobre las rutas marítimas
Las negociaciones coinciden con nuevos episodios de violencia contra embarcaciones en el Golfo de Omán y el Mar Rojo. Cuatro tripulantes murieron este martes en un ataque atribuido a los hutíes de Yemen contra el carguero Tihamah en el estrecho de Bab el-Mandeb, aunque el grupo no reivindicó inmediatamente la acción.
En paralelo, un buque portacontenedores fue alcanzado en el Golfo de Omán frente a Pakistán. Según información citada por Reuters, un funcionario estadounidense sostuvo que un helicóptero militar de ese país atacó la embarcación después de que su tripulación ignorara advertencias vinculadas con el bloqueo naval impuesto a los puertos iraníes.
El movimiento de buques por Ormuz permanece muy por debajo de los niveles anteriores al conflicto. Datos difundidos este martes mostraron que apenas seis embarcaciones atravesaron la vía durante el lunes, frente a las entre 130 y 140 que solían hacerlo diariamente antes de la guerra.
Las negociaciones siguen abiertas pese a las diferencias
Pakistán, uno de los países que participa de los esfuerzos de mediación junto con Qatar y Omán, había expresado en las últimas horas cierto optimismo sobre la posibilidad de acercar posiciones entre Washington y Teherán. Sin embargo, las nuevas exigencias cruzadas volvieron a poner en duda una resolución inmediata.
La reapertura del estrecho continúa así vinculada a una negociación más amplia sobre el final de la guerra. Mientras Irán condiciona el tránsito a concesiones estadounidenses, Washington mantiene su presión militar y económica y reclama compensaciones a Teherán.

